miércoles, 11 de mayo de 2016

madre no hay más que una: beber durante el embarazo

Si no habéis pasado por un embarazo, esto puede sonar a perogrullada, pero para mí los nueve meses de gestación son un quebradero de cabeza cuando se trata de beber (que no de hidratarse).

También es posible que hayáis estado embarazadas y este asunto no haya tenido ninguna repercusión; yo es que le doy muchas vueltas a las cosas.

Desde el principio: cuando estás embarazada hay algunas recomendaciones y algunas prohibiciones en el tema de lo que ingieres que seguro que afectan a tu día a día, a no ser que sólo bebas agua, porque entonces este post no te aporta nada.

En el tema de las recomendaciones está evitar la cafeína, las bebidas azucaradas y refrescos con gas (por las digestiones). En las prohibiciones, entraría el alcohol o los diuréticos. En mi primer embarazo no recuerdo haberme privado demasiado de la cafeína: no cambié mis hábitos en este apartado y tomaba té a diario cada mañana, y la mayor parte de las veces un segundo té a mediodía. También he bebido coca-cola. Y en el apartado de bebidas azucaradas, hasta mosto (que no me gusta mucho porque me resulta demasiado dulce). Alcohol, nada de nada.

Con este segundo embarazo he eliminado el tema de la cafeína; y eso reduce muchísimo mis opciones, porque tampoco quiero ponerme ciega de azúcar (léase refrescos) o pseudoazúcares (léase refrescos con endulzantes artificiales). Si de hidratarse se trata, no hay ningún problema en beber agua, pero es que nueve meses se hacen muy largos y las (escasas) salidas sociales o comidas se me hacen muy aburridas con agua del grifo (qué le voy a hacer).

Estas son las alternativas que estoy utilizando (porque yo, aclaro, aquí sigo, embarazada):


  1. Agua con gas. Un vaso con un poco de hielo, una rodaja de limón o un poco de lima y agua con gas da perfectamente el pego de bebida sofisticada a la par que refrescante. A mí me anima mucho las comidas (tal ha llegado a ser mi grado de aburrimiento con el tema bebercio). Eso sí, mejor agua con gas natural, no añadida. Si compro en el supermercado,  me llevo la de cabreiroá. En otras marcas las tienen de sabores, pero están cargadas de azúcar o de un montón de ingredientes artificiales, así que no las tomo (aunque alguna he probado).
  1. Infusiones calientes. Después de una comida, me tomo una infusión o rooibos con algún sabor rico. Las compro en Tea Shop y últimamente estoy enganchada al rooibos la provence, sobre todo por la noche después de cenar. Tiene un olor a campo y a grosella que me gusta mucho. De esta tienda también tomo el cacao orange, que es una infusión con los ingredientes que su nombre indica, y el rooibos lemon pie, con un poco de leche vegetal.
  2. Infusiones frías. También en el Tea Shop compro el famoso sangritea, que no da el pego pero me hace el apaño, el cocktail de frutas.
  3. Leche de coco: ahora tomo la variedad de alpro, que sabe dulce pero al menos no es azúcar añadido, y me sabe muy rica. A veces hasta me la tomo de postre
Y eso es todo. Si estoy muy cansada me tomo algún té negro (nada de verde porque es diurético), o una coca-cola zero. Y aunque ahora echo de menos bebidas como la cerveza o el té, estoy segura de que cuando nazca el bebé se me olvidará todo, hasta beber agua. Es la diferencia entre estar embarazada y tener en casa a un recién nacido: tiempo para pensar :)

5 comentarios:

  1. ¡Qué rica está la "leche" de coco esa, mmmmm!
    Y no he tenido que plantearme estas cosas, si algún día me toca, ya lo pensaré jajaja, pero dudo que deje las infusiones y las coca colas light. :P
    ¿De cuánto estás ya? Llevo un descontrol que ya pensaba que ya tenías el segundo jajaja.

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    Respuestas
    1. Las infusiones las puedes seguir tomando, a no ser que sean diuréticas: entonces es mejor dejarlas porque te hacen perder hierro, por ejemplo. Hay una versión de la colacola, sin azúcar y sin cafeína, que a mí me ha hecho el apaño cuando tenía antojo, pero salvo en grandes superficies y cumpleaños infantiles no es fácil encontrarla. Sigo embarazada, pero por poco, creo...

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  2. El agua con gas es muy pero que muy sofisticado, da el pego total.

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  3. Yo lo del agua con gas no lo veo mucho. La he probado varias veces y no me convence...

    Cuando el peque sea un poco más mayor y puedas dejarle unas horillas prometo llevarte a beber alcohol ;-)

    Besos!

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