jueves, 20 de febrero de 2014

Madre no hay más que una: los cacharros para el bebé que sirven y los que no

Llega un momento en el embarazo en el que empiezas a pensar en todo lo que va a necesitar el bebé. Depende de lo agonías que seas, este momento puede asaltarte con el predictor todavía en la mano, o abriendo la puerta de tu casa de vuelta del hospital y con el churumbel en brazos. En cualquier caso, siempre puede ser útil saber cómo le ha ido a otros padres con el cacharrerío y qué se usa de verdad y qué no, porque en el mundo de la puericultura se venden muchas cosas como imprescindibles que no lo son.
 
Yo tengo que reconocer que usé las listas que me pasaron algunas amigas, así que ya iba prevenida. He aquí un pequeño resumen:
 
Lo que SÍ neccesité:
 
1. Un buen carrito.
Mi jefe me dio el bogaboo cameleon que habían utilizado sus dos hijos, con tres pares de fundas y capota para la lluvia. Lo único que hice fue llevarlo a una tienda para que le dieran una puesta a punto (lo llevé a Doña Coletas, en madrid). El carrito funciona estupendamente, y como hay una oferta tan amplia en el mercado, nos ahorramos elegir. Lo bueno que tiene es que es resistente y gira bien. Lo malo: se pliega pero el bulto es demasiado grande y pesa bastante.
Creo que esta marca es buena (y cara), pero tienen otro modelo (bogaboo bee) que se pliega mejor y es más estrecho. En cualquier caso, hay que elegir el carrito tocando, plegando, desplegando y poniendo el práctica en la tienda todo lo que se os ocurra antes de comprarlo.

2. Una mochila porta bebés.
Algunas pensaréis que no es necesaria si ya tienes carrito. Seguid leyendo...
El Chino tenía la ilusión de llevar pegadito al bebé, así que hizo un estudio de mercado para buscar la mejor mochila. Al final compramos la de la marca ergobaby porque se puede llevar al bebé casi desde el principio (con el accesorio al efecto), es cómoda de colocar y mantiene al bebé en la postura adecuada.
 
 
mi mochila portando a Teo, yo con cara de querer poner otra cara
Para ir en transporte público es estupenda, o para pasear en sitios muy concurridos, y lo mejor...¡¡nuestro bebé siempre se duerme!! Incluso en las peores tardes/noches de cólicos y llantos, cuando todo falla, la mochila siempre nos ha funcionado. Un invento.
 
3. El cambiador.
Parece una perogrullada, pero el modelo elegido debe dejar todo a mano para cambiar al churumbel, porque la comodidad y la velocidad de respuesta son claves a la hora de cambiar el pañal. Nosotros compramos una cómoda monísima que no vale nada como cambiador. Si yo volviera atrás, elegiría un modelo más funcional, incluso de los que tienen bañera incorporada.

4. El termómetro para el agua (y el normal para tomar la temperatura al bebé)
Sin él, hubiéramos escaldado a nuestro cachorro seguro.
 
5. El vigila bebés
Un inventazo: para los primeros días puede que no te sirva porque cuando él duerme tú echas una cabezadita o le miras embelesada, pero luego te sirve para poder hacer algo distinto (hacer la comida, comer, vivir...) y tenerle controlado. El nuestro fue un regalo de mi hermana, con imagen y nanas.
 
NOTA: además de estos cacharros, hay que tener una gran provisión en casa de peleles, suero fisiológico y gasas. Una muselina os puede ser de gran utilidad (sirven como mantas, para no mancharos si el bebé regurgita cuando sacas el aire, como parasol, para tener intimidad si le das el pecho, para tumbarle en el suelo... y encima son bonitas)
 
ejemplo de lo que se puede hacer con una muselina foto:http://www.adenandanais.com/
 
 
Lo que he usado pero no es imprescindible:
 
-La minicuna.
Ya teníamos comprada una cuna de ikea muy normalita, pero es demasiado grande para un ser que ha crecido en un útero. Tuvimos la suerte de que unos amigos nos regalaron una minicuna muy maja, en la que ahora duerme Teo con toda la tranquilidad del mundo, pero los dos primeros meses no quería saber nada de cunas, ni minicunas ni de cualquier cosa que no fueran brazos, así que dormía con nosotros en nuestra cama.
Lo que quiero decir con que no es imprescindible es que hay mucha gente que no llega a necesitarla, porque del colecho pasan directamente a la cuna normal para el bebé, aunque para otros es muy útil. Estaría bien que el bebé se pronunciase antes de hacer el desembolso, pero eso no va a pasar.
 
-La bañera.
A mí me la regaló mi hermano y la usamos a diario, pero reconozco que ocupa mucho, y tenemos que montarla y desmontarla todos los días, lo que a veces se hace un poco pesado, y complicado cuando uno de los dos padres falta. También es verdad que tengo espacio para la bañera, pero no siempre es así, por lo que, en caso de duda, es mejor llevarte un cambiador con bañera o darle un agua al bebé en el lavamanos.
 
Lo que NO he comprado:
 
-El sacaleches.
Pasamos directamente del pecho a la leche artificial porque en mi trabajo no puedo sacarme la leche.
 
-El muñeco que imita el sonido del corazón para que el bebé se duerma.
Yo no sabía que esto existía, pero lo tenían los padres de la bebé que compartía habitación y gripe A cuando Teo estuvo ingresado. Ellos estaban encantados y su niña dormía sola desde el principio y muy bien. Si lo encontráis... ¡¡compradlo!!

domingo, 16 de febrero de 2014

Otro batiburrillo de cosas para despedir la semana...

1. La receta: "fajitas detox"
 
Vale, no es ni fajita ni os va a desintoxicar de nada, pero es una manera de comer pollo y tortillas de maíz de una manera menos calórica. Además, se pueden envolver en film transparente para llevar a cualquier sitio, así que se le puede añadir al nombre "para llevar". No se puede pedir más por menos...
 
Ingredientes:
-tortillas de maíz (o trigo), tantas como se quiera, de las que venden en los supermercados para hacer fajitas
-pechuga de pollo hervida
-espinacas frescas (o cualquier otra lechuga, o bolsa de ensalada que se tenga en la nevera)
-tomate natural troceado
-zanahoria rallada
-mostaza de dijon



Preparación (a veces pongo recetas taaaan simples que hasta me da vergüenza poner cómo se hace, pero bueno):
Primero, hervimos la pechuga de pollo en agua, con un poco de romero o de orégano, para que le dé gracia. Yo no le pongo sal ni añado al agua nada más que las hierbas. Cuando el agua empiece a hervir, es suficiente con dejar el pollo un par de minutos, para que se haga pero no quede muy seco. Al finalizar, se retira y reserva (luego se trocea y listo).
En cada una de las tortillas, untamos un poco de mostaza de dijon, al gusto (yo suelo poner una cucharadita escasa), y colocamos en uno de los lados las hojas de espinaca, el tomate troceado, la zanahoria y finalmente, el pollo. Se cierran a modo de fajita y listo.
Se puede añadir, quitar o cambiar cualquier ingrediente. Yo la he probado incluyendo aceitunas negras cortadas y está muy bueno, pero la receta original es ésta.
 
El Chino y yo hemos usado hasta casi el hartazgo esta receta para comer después de la piscina, porque es muy cómoda para llevar y no mancha nada (¡ni necesita cubiertos!)
 
2. Playlist para el momento ejercicio
 
Se acerca mi vuelta al trabajo (ainsss, me quedan escasas tres semanas para empezar) y tengo que retomar algunos hábitos como el ejercicio cardiovascular, el de sudar de verdad. A mí empezar me da bastante pereza, así que me sirvo de la música para motivarme, ésa que te hace imaginar que estás llegando a la meta de una maratón, o que te da fuerza para adelantar al que corre/nada/pedalea unos metros por delante de ti, o que te anima la cuesta arriba del parque para que no repares en lo empinado que está.
 
El ipod no corre por ti, pero oyes, algo ayuda con la lista adecuada...
 
Para empezar (yo siempre empiezo con una canción no muy cañera pero sí muy larga, porque los primeros 15 minutos son los peores y porque si empiezas demasiado fuerte te desfondas enseguida):
  • Like a rolling Stone, de Bob Dylan
  • Ready to Go, de Republika
  • I don´t feel like dancin´, de Scissor Sisters
Para la cuesta: 
  • Push it, de Garbage
  • Let me entertain you, de Robbie Williams
  • Right here, right now, de Fat Boy Slim
  • Take a Look Around, de Limp Bizkit
  • Do Ya, de Dover
  • Paul McCartney, de Scissor Sisters 
  • I gotta feelin´, de The Black Eyed Peas 
Y para los últimos minutos:
  • Everybody wants the same thing, de Scissor Sisters
  • Extreme ways, BSO The Bourne´s ultimatum
  • Read my Mind, de The Killers
Ooooh, ya me entran ganas de salir corriendo, jeje.
 
3.Lo último: para el pelo de cejas y cabeza ;)



En marzo del año pasado me corté el pelo a lo Anne Hathaway (según mi peluquero), o simplemente corto (mi visión), y desde entonces no me lo he vuelto a cortar. A ver, no es que me disgustara, es que lo de ir cada dos meses a arreglarme el corte no puede ser. Porque a mí me crece muy despacio, pero lo suficiente como para que en dos meses necesite pasar por el taller para no parecer Pumuki, así que decidí dejarlo crecer y recuperar la coleta (que el niño ya me tira del pelo con fuerza). Problema: las puntas se estropean mucho. Solución: Mermaid Hair Oil, de Captain Blankership.

Es un aceite para las puntas que vi en el blog de Maia (detrás del tocador), que puede comprarse en la tienda online de Solivia Soaps (aquí). Lo aplico después de lavarme el pelo en las puntas y la verdad es que las deja muy suaves y el olor es muy agradable, ahora sólo me queda armarme de paciencia y seguir esperando a que crezca...

El otro producto que he probado es el cepillo para cejas de Benefit (uso mucho esta marca, a ver si me patrocinan) el gimme brown, aunque me pareció carete -unos 24€- pero te deja las cejas a lo Cara Delavinge (te tiene que gustar, claro). En mi caso me viene bien porque mis cejas tienen tendencia al suicidio (hacia abajo) y se iguala el tono.
 
 Y ya me despido, a ver si la semana que viene me da tiempo a hacer todo lo que tengo pensado para celebrar que el blog cumple 4 años :)

¡¡Buena semana!!
 

domingo, 9 de febrero de 2014

quinoa, café, cerezas y la tía Mame

A ver si cojo ritmo escribiendo en el blog, aunque sea para contaros que no pasa nada, jeje. Esta semana traigo la receta de la quinoa con calabaza, para Mónica de Comiendo sin Gluten, experiencias gustosas via miss marple y un librillo amable para pasar este lluvioso tiempo.

1. La receta:

Desde hace algún tiempo se ha puesto "de moda" la quinoa como alimento sano. Yo, más por el afán de probar cosas que por estar sana (las más de las veces lo sano no está nada rico) probé la quinoa usando esta receta, extraída del libro "It´s all good" de mi amada Güini. Lo más difícil es encontrar quinoa (tiendas de dietética), el resto es muy fácil, y oyes, está más que buena así, y yo la hago todas las semanas.

Ingredientes:
-Quinoa cocida (1 taza)
-Calabaza (aprox. 200gr)
-Cebolleta
-Aceite de oliva
-Zumo de limón
-Sal

Preparación:
 
La coción de la quinoa es muy parecida a la del arroz, se usa una cazuela y agua con sal. Eso sí, antes de cocer, es bueno enjuagarla un poco para quitar el sabor que tiene la cáscara. Por cada taza de quinoa, hay que poner a hervir 1 taza y 2/3 de agua, para que quede en su punto.
 
Se pone en el fuego el cazo con el agua y la quinoa a fuego alto, y cuando llegue al punto de ebullición, se baja a fuego medio y se deja durante 15 minutos. Transcurrido el tiempo, se retira del fuego y se deja reposar, colocando entre la tapa y el cazo un papel de cocina, para que absorba el resto de humedad. A los 5 minutos se retira el papel y listo.
 
Para el preparado de calabaza: se precalienta el horno a 200ºC, y se coloca en una bandeja la calabaza, cortada en cubitos pequeños y pintada de aceite, con un poco de sal. Se deja durante 15 minutos o hasta que la calabaza esté blandita.
 
Mientras, en un bol se ponen 3 cucharadas de aceite, una cucharada de zumo de limón, la cebolleta picada y un poco de sal. Cuando la calabaza esté lista, se mezcla con el resto de ingredientes, mejor si está caliente aún (a mí me gusta triturarla con un tenedor para que se quede todo bien mezclado). Se le añade la quinoa ya cocida y listo.

Es una pena que la foto sea tan fea, porque el resultado es muy bueno, de los mejores inventos que he probado últimamente :)

Yo ha he tomado como plato único y también de acompañamiento con una rodaja de salmón. Muuuy rica.

2.Una experiencia gustosa:

Cualquier día del fin de semana aprovecho que el Chino está en casa a jornada completa para darme una ducha larga, de esas en las que tras el agua llega el turno de los potingues que no has podido ponerte en toda la semana. Estos días he probado dos exfoliantes nuevas, de Miss Marple: la de café y la de cereza. 


La primera me gusta porque el del café es uno de los olores que más me gustan del mundo mundial, me da una sensación de hogar (aunque sea en el baño) que me reconcilia con la vida...

 
y la de cereza... pues que tengo ganas de primavera, y las cerezas para mí son la fruta por excelencia de esa estación.
 
3. Una lectura amable:
 
A veces el cuerpo te pide lectura heavy, y otras, suave. Yo estoy ahora con una historia claramente del segundo grupo, leyendo La vuelta al mundo con la tía Mame (Patrick Dennis, editorial Acantilado, unos 20€ en papel).
 
Es la continuación de La tía Mame, y la protagonista es una mujer muy divertida, alocada, que tiene que cuidar de su sobrino de diez años cuando los padres de él mueren en un accidente. No es una historia tipo "tres solteros y un biberón" en las que el adulto tiene que cambiar su vida para adaptarse a la del niño, más bien es lo contrario (y eso es lo bueno).
 
Lo dicho, una lectura relajada y amena.

miércoles, 5 de febrero de 2014

empezando febrero con buen pie

Todas las entradas de este blog empiezan ya con un "hacía mucho que no escribía, pero es que..." seguidas de cualquier excusa. Enero no ha dado tregua, pero parece que el pequeño se repone de una gripe A que nos adentró en el maravilloso mundo de los gérmenes y la infancia por la puerta grande, estancia hospitalaria incluida. Por supuesto nos lo ha pegado a todos (padres, abuelos y tíos que no imaginaban que alguien tan pequeño pudiera cobijar semenjates virus) y hemos estado arrastrando nuestros maltrechos cuerpos hasta ahora, aunque yo no me puedo quejar porque no he sido la peor parada en toda esta historia... pero claro, la vida ya de por sí escasa de acontecimientos reseñables se limita aún más, y sin material para publicar el blog muere un poco más cada día. Por aquello de morir matando, voy a incluir todas las majaderías que se me ocurran y alguna cosa digna de mención de verdad:
 
1. La receta:
 
El otro día subí a instagram una foto de unas muffins de brécol cuya receta tenía guardada desde hace muuucho tiempo, y que había visto en el blog de pimienta rosa , que es uno de los blogs de cocina más bonitos que conozco.
 
Ursulinka pidió receta y oyes, me hace una ilusión tremenda que a alguien le interese, así que se puede ver aquí, en el original, o aquí mismo, en mi blog con comentarios de mala cocinera:
 
 
 
Ingredientes para 6 muffins:
-6 flores de brocoli (yo eché toda la que tenía en casa, porque se trataba de aprovechar lo que me había sobrado de otra receta antes de que muriese en la nevera, y francamente, no sé cómo se cuentan los árboles de esta verdura, así que a ojo)
-1/2 barra de pan (yo puse medio panecillo porque no quería que llevara mucho pan, pero el resto me lo comí mientras preparaba los muffins, así que se puede decir que hice un pan como unas hostias)
-2 lonchas de jamón serrano (yo puse taquitos de jamón, de los que venden en el supermercado preparados para aprovechar y hacer guisantes con jamón otro día)
-4 huevos (yo puse 3, no por nada, se ve que no tenía el día de seguir recetas)
-sal y pimienta
(ya veis que cualquier parecido con la receta original es pura coincidencia...)
 
Preparación (*):
 
Primero hay que hacer el brocoli al vapor durante unos minutos, que no quede muy blandito. Cuando esté listo, se mezcla en un cuenco con el pan, desmenuzado, y con los huevos batidos, añadiendo sal y pimienta al gusto. Se vierte la mezcla por los moldes y se pone por encima el jamón, que luego en el horno se churrusca y queda tan rico.
 
Se hornea hasta que el huevo esté hecho, unos 10/15 minutos.
 
(*) He puesto mi versión, en la original el orden de los ingredientes no es el mismo.

2. Las rebajas:

Este año tengo el culo distinto (así, como suena) y los pantalones de zara no me están tan mal como antaño, así que en las rebajas he flipado y me he comprado no uno, ni dos, sino ¡¡tres!! pares de pantalones a 16 eurillos cada uno, y un cuarto pantalón en el corte inglés que estaba a mitad de precio  y que tenía fichado de antes.


el trío de zara (a 15.99)
y la familia crece con una falda y un collar babero de blanco, también a 16 eurillos

Sé lo que estáis pensando: como te vuelva a cambiar el culo (y puede que la vuelta al trabajo y las 8 horas sentada en la silla tengan algo que ver en esto) te quedas sin pantalones. Pues sí, yo también lo he pensado, asi que no me deshecho de ninguno y tengo el armario a reventar con los que me estaban bien antes y los que me están bien ahora, por si acaso.

3.La serie:

Estamos viendo Orange is the new black y nos está gustando mucho. Es divertida, es dura, es tierna... ¡es muy recomendable!.

4. La alegría:

Esta semana me he llevado una enorme alegría al enterarme de que he sido una de las afortunadas ganadoras del concurso de relatos organizado por Cristina, de El Gallinero de Miss Marple. El premio es doble: una caja confetti de corazones (jabones), y que parte de tu relato sirva para etiquetar las cajas.



Si queréis leer los relatos, podéis verlos todos aquí.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...