miércoles, 29 de mayo de 2013

ejercicio durante el embarazo: shake it baby!

Empezaré diciendo que yo tenía muy claro desde el principio que iba a seguir haciendo ejercicio durante el embarazo, entre otras cosas, y como motivo principal, porque había leído que los bebés duermen mejor si sus madres han hecho ejercicio durante el embarazo. Así que, animada (mucho) por el Chino, y por la cuenta que nos trae, hago todos los días un poco de ejercicio. Lo que no sabía es que iba a ser tan cansado...

Una de las primeras cosas que noté con el embarazo es que enseguida me faltaba el aliento. Subir las escaleras empezó a ser tarea dura, cruzar la calle a tiempo para que no se cambie el semáforo un reto, y atarse los cordones de las zapatillas sin que se salgan las bolas de los ojos misión imposible. Así que he tenido que ajustar la velocidad, las espectativas, y apretar los dientes, porque si el sueño del niño, y por ende, de sus padres, depende de esto, adelante...

Vídeos de gimnasia: The Pregnacy Project

 
Resulta que Tracy Anderson, la entrenadora de la Güini, la más cañera del mundo mundial, dio a luz hace cosa de año y aprovechó el embarazo para grabar 9 vídeos (uno por cada mes) con ejercicios adaptados al (creciente) tamaño de la tripa y a la (decreciente) coordinación y equilibrio.

A mí me gustan mucho los vídeos -todo lo que te pueden gustar este tipo de cosas- y me da mucha confianza que la propia entrenadora esté embarazada (si ella puede hacerlo, yo también).

En España se pueden comprar por internet en la web de mama mio, en un kit de embarazo, junto con una crema antiestrías, una para piernas cansadas y otra para el pecho.

Paseos

Correr es una lata si estás embarazada: a mí me da un poco de mal rollo y además la vejiga se va aplastando con el movimiento, así que a menos que corras alrededor de un cuarto de baño, me parece incómodo. Yo intento pasear a buen ritmo todo lo que puedo: para ir y volver del trabajar salgo con las zapatillas y avanzo hasta dos paradas de metro de la mía, unos 20 minutos de ida y otros tantos de vuelta. Lo malo es que por la tarde ya las tengo más hinchadas y se me quedan las piernas como de madera.

Nadar

neceser -DIY en el curso de máquina de Black Oveja- para la piscina: jabón de finde de Miss Marple, crema de oliva de The Body Shop (venía de regalo en la revista ELLE el mes pasado), champú de Rituals (de regalo en el Run&shopping de Nike, crema para la cara de Nars (regalo por una compra) y muestra de mascarilla para el pelo de Kiehl´s
Esto es lo mejor: de repente pesas poco, respiras mejor, no eres tan torpe... una gozada. Y tiene el añadido, en mi caso, de que como en el agua la grasilla flota, notas dónde está realmente colocado el bebé. Este último dato, que lo voy contando por ahí, le da yuyu a mucha gente, pero a mí me pareció un descubrimiento.

Eso sí, mejor buscar una piscina en la que no haya mucha gente, porque si no te arriesgas a patadas y otros encontronazos nada agradables.

En tres meses os digo si funciona lo de hacer ejercicio para que duerman mejor...

¡Buen día!
Fotos: laemperatrizdelavapies

lunes, 20 de mayo de 2013

el lado bueno de las cosas

El otro día, leyendo el blog de Garance Doré, vi una entrada muy entretenida con siete consejos para salir bien en las fotos (aquí).

Una de las cosas que decía la gran Garance es que los que no son fotogénicos (club del que soy socia numeraria) tienen que buscarse sus trucos para poder salir decentemente en una foto. Muchas de las cosas de las que renegaba no hace mucho, como ponerte siempre de tu lado bueno, bajar la barbilla o, directamente posar cual egoblogger, son ahora habituales cuando me hago una foto.


Parece natural, pero aquí hay horas de posado estudiado en el baño, no os engañéis
No hay que cortarse delante de una cámara: hay que posar. Yo no digo que saque morritos o que coloque las caderas... básicamente lo que intento es NO salir con mi cara de foto. Es mejor hacer una mueca exagerada que quedarse con la sonrisa boba de la monalisa. Dicho de otra manera: si sales en las fotos de arrgghh, que sea a lo grande, nada de descuidos.

Conclusión: esforzarte por parecer natural si la naturalidad no está entre tus dones: maaaal. Ensayar delante del espejo tu mejor cara: bieeeeen.

El episodio de Friends del posado de Monica y Chandler: todo un ejemplo (de lo que no hay que hacer)

El otro día tuve que renovar el DNI, y no me aceptaron la misma foto que en el último, porque ya habían pasado dos años (¿qué son dos años de foto a estas alturas?). Me dio mucha rabia porque me habían sobrado muchas fotos de esa tirada y no les doy salida. Pero lo peor no fue gastarme -otra vez- el dinero en 16 fotos de las que sólo necesitaré una o dos, como mucho, sino la pelea del posado. No me dejaron bajar la barbilla y me hicieron retirar el flequillo porque se tenía que ver las cejas. El resultado, lo que viene siendo una foto de DNI que durará... ¡¡diez años!!

Tiene toda la pinta de que voy a perder el DNI mucho antes de que se caduque. En cuanto pueda hacerme otra foto decente...


martes, 14 de mayo de 2013

¡oh! rmonas

Ando con despiste hormonal, propio de los casi cinco meses de gestación que ya paseo.

En realidad, y para los que me conozcan, llevo embarazada "casi" de cinco meses mucho tiempo, noto que la gente ya sospecha.

Lo que pasa es que tengo una barriga taaan grande para las semanas de embarazo reales que uso una definición más vaga para no deprimirme, porque ya tengo comprobado que a la gente le encanta decirte lo gorda que estás. Es que lo disfrutan, oyes.

Debe de ser una especie de contención social que se destapa por completo ante una embarazada. Porque en las conversaciones de ascensor nadie te suelta que has engordado mucho (a no ser que se quiera llevar un moco pegado en la espalda), a menos que, eso sí, estés embarazada, porque entonces todo vale.

El otro día el Chino y yo nos enteramos de que vamos a tener un niño (quiero decir que tiene pito). Y hoy en el trabajo me han preguntado, y al contar que era niño, una "compañera" me ha soltado:

-Pues yo pensaba que sería niña, como se te han puesto las caderas tan grandes
(desconozco si esta afirmación tiene base científica, pero sospecho que la intención era hacerme saber que parece que tengo en niño en las cartucheras y no en la tripa)

Y la que estaba al lado, comenta (en voz alta, eh)

-Si ésta ha sido siempre de caderas anchas

Y yo ahí, delante, en un momento calma total que ha impedido que saliéramos en los periódicos. Y un rato después me ha entrado un cabreo... pero claro, me he reprimido porque ningún juez admite como eximente el embarazo si la agresión se produce con retardo. Y luego me he acordado de la Cospedal, y que oyes, si a ella le sirve el discurso del despido en diferido, pues a lo mejor también cuela montar el pollo en diferido...

Otra de las cosas que les pasan a las embarazadas es que te toquen la tripa, como si te sacaran brillo. Pero bueno, eso otro día, que no todo son quejas. Ya empiezo a notar el instinto maternal: el otro día en la piscina, disfrutando de la ingravidez que da el agua, se metió en mi calle el típico plasta que cree que la piscina es suya y puede ir dando brazadas y patadas a la gente. Y me descubrí pensando que si me rozaba la tripa, le iba a hacer una aguadilla de despedida (para siempre) en el agua. Es un instinto muy bonito :)


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