viernes, 20 de diciembre de 2013

Madre no hay más que una: la lactancia

Con esto de la lactancia a muchas nos ha pasado que, por una parte, te encuentras con los sesudos artículos de los especialistas que dicen que el mejor alimento para tu hijo y lo natural es la lactancia materna, y, por otro, a las madres que te miran y te dicen: "lo intenté y aguanté un mes", o "duele mucho".

Así que antes de dar a luz pensé que intentaría dar el pecho al bebé, y que si no iba bien, tampoco me iba a fustigar, que con biberón los niños van la mar de bien. Y con esas, me puse a mi pequeñín al pecho la primera noche de su vida.

Al pobre, cansadito como estaba, medio drogado por la epidural y nuevo en la vida, le costó trabajo, pero el instinto es fuerte y se agarró. Yo tenía la idea de que tenía que estar en cada pecho no menos de quince minutos cada dos horas, y, con el reloj al lado conometrando, le despertaba si veía que cerraba los ojitos... (qué pena me da ahora recordarlo). Lo pasé mal porque me obsesioné con lo del tiempo para que el bebé comiera todo lo posible y que no perdiera mucho peso al principio y dormí poco, muy poco. También sufrí las grietas de los primeros días -me duraron una semana- y aún así, a pesar de estos difíciles comienzos, la cosa va bien, al menos por ahora. ¿Cabezonería, capacidad de sufrimiento...? más bien, insistencia frente a la idea de preparar biberones de madrugada.

Vivir pendiente del reloj con la lactancia es un error que no recomiendo a nadie. Salvo para las noches, cuando son muy, muy pequeños, no sé si merece la pena. Yo estuve esclavizada las primeras semanas, atada al reloj, hasta que leí el libro de Carlos González "un regalo para toda la vida", y ya con el concepto de mamar a demanda me relajé un poco, aunque estar pegada al bebé las 24 horas resulta agotador, y muchas veces pensé en meterle biberones para poder estar a mi aire un rato. Además, el Chino hubiera contribuido encantado...

El tema de las noches ha sido fácil: al principio despertaba a Teo cada tres horas para darle el pecho, pero pronto la pediatra me dijo que podía esperar cuatro horas porque engordaba bien. De todas maneras, se estuvo despertando solito cada tres horas y media el primer mes, y ahora aguanta unas siete horas del tirón por la noche, así que no puedo quejarme. Aún así, con el colecho (el bebé dormía con nosotros los dos primeros meses) la lactancia nocturna se hace muy llevadera: cuando escuchaba al bebé, me lo acercaba al pecho y ya. Los primeros días tardaba más en enganchar bien el pezón que en mamar, pero con tiempo y práctica los bebés se hacen expertos y el proceso dura menos que tú en volver a dormirte. Muchas veces el Chino ni se enteraba.

Además de las pegas de la lactancia que ya he comentado, yo me he encontrado una que no esperaba: los subidones de leche. Al principio me pasaba todo el rato, y luego, solo por la noche: empieza a salirte leche y te moja toa toa toa la ropa que lleves. También culpa de mi cabezonería, no me pongo discos porque no me son nada cómodos.

Para acabar con el tema, una viñeta de Maitena que leí hace años pero que no he comprendido hasta ahora...


No sé si este post tendrá segunda parte, porque me queda por probar el sacaleches para cuando me tenga que incorporar al trabajo (¡¡ayuda!!)

¡Buen día! 

6 comentarios:

  1. Jajaja. Yo con el mayor aguanté tres meses, tres meses de sufrimiento y sacabuches. El pequeño ni lo cató. Me negué. Porque fue una mala experiencia.

    Besos.

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  2. yo también lo dejé el mes 5, y con mucho gusto, por cierto. Emperatriz, échale a los consejos de crianza de Carlos González unas gotitas, sólo unas pocas de Estivill... yo, después de haber leído mucho, y haber analizado la práctica, creo en la combinación de ambos!
    MQuiza

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  3. Jajaja que recuerdos mas angustiosos me has traido! mira tengo dos hijos y como siempre pasa ...con el primero haces de todo y das oportunidades al bebe pero el segundo.....ni teta ni ná biberon desde el primer dia y a dormir con la pata suelta. Lo pase tal cual lo describes y yo pensé morirme y el saca leches vamos horrible!
    Paciencia y Feliz Navidad Paula!

    Bss
    vistetedeseda.blogspot.com

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  4. Igual deberías probar con el sacaleches antes de que llegue el momento de ir a currar :-p

    Suerte!

    Besos!

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  5. A mí la lectura de Un regalo para toda la vida me cambió por completo la visión e la lactancia y de toda la crianza. El sacaleches es un invento infernal, si vas a usarlo ármate de paciencia y practica antes del día D. Yo sigo con la lactancia a los 10meses, y encantada... Estivill, ni de lejos. Ah, y a mi hija le dimos chupete ya en el hospi y no lo quiso. Por cierto, a mí sí me gustan los posts d ematernidad...

    Ana.

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