martes, 5 de marzo de 2013

quiero ser como Beckham

No como la Beckham, yo quiero ser como él, como David Beckham. Bueno, no es que quiera ser un rubio cachas aficionado al fútbol (a estas alturas, lo de futbolista es sólo una tapadera para no decir que es modelo), lo que pasa es que este tío, este señor al que vimos por primera vez como uno de esos nuevos ricos jovenzuelos algo chonis que se dedican a pegarle patadas a un balón y conducir coches cuyo precio dobla la hipoteca de mi casa y de la tuya juntas, éste, digo, y no otro -ni otra-, es la auténtica deidad de la moda.



David Beckham le da sentido a la frase de que lo importante no es lo que llevas puesto, sino cómo lo llevas. Porque sí, señoras y señores, este caballero se pone cresta y le queda bien, se rapa el pelo y está estupendo, va en chándal y como si fuera a los oscar. Es la Kate Moss de los hombres: todo lo que se pone le queda perfecto y le copian millones de personas.
Y es que, mientras su mujer no sale de la calle sin pasar por maquillaje y peluquería, y nunca baja de los 10-15 cm de tacones Louboutin, a él parece que le sale todo sin esfuerzo. Lo siento por ti, Victoria, porque eso de que los tios tarden 5 minutos en arreglarse desespera (yo empleo 15 minutos sólo en el trabajo de camuflar un poco las ojeras).
La sección de deportes de los noticiarios televisivos suele ser una pasarela de futbolistas horterillas a los que ves bajando de un autobús para entrar en el estadio (y camino de vuelta) cargados con sus neceseres de gucci, con el logo bien visible, que quieren ser como Beckham pero no pueden. Pocos hay que se salgan de ese patrón (uno de ellos era el portero del Atleti, el Mono Burgos, que era un heavy molón, pero ésa es otra historia...).
Y es que Beckham nos ha alegrado mucho la vista pero también ha hecho daño: son tiempos difíciles, en los que tenemos que ver a la legión de seguidores que quieren ser como él y se quedan en Guti. Ains...
A todo esto, y aprovechando este post tan tontuno, contaré que un verano, hace un par de años, pasé una semana en la zona del Algarve en Portugal. El primer día de playa notaba algo raro y no sabía decir qué era, hasta que me di cuenta... ¡¡todos los chavales portugueses eran como Cristiano Ronaldo!! Si es que no puede ser bueno tanto fútbol televisado.
¡Buen día!

6 comentarios:

  1. A mí me encanta en su faceta de padre!tan mono!jaja
    http://elblogdebegovape.blogspot.com.es/

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  2. A mí es que este hombre me tiene enamorá, jajaja. Me gustan hasta sus tatuajes, y eso que no me gustan, pero los lleva con un estilo...

    Me ha encantado la segunda foto, jajaja.

    Besos!

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  3. Beckham vs Ronaldo, fácil elección.. para mi es de los guapos que cansan de guapos, pero llevas toda la razón cuando dices que siempre va arregladísimo y parece que se despierte así.
    Aii la Marivicky que faenón tiene.. ;)
    ¡Besos!

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  4. yo lo que quiero es su cuenta "corriente"!!!!
    Saludos!

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  5. Es tan mono y tan padre!! Los tatuajes no me gustan nada, pero este hombre gana con los años.

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  6. Me ha hecho mucha gracia esta ocurrencia tuya, y es que tienes razón, a este chico todo le queda bien. Conste que a mí me gusta sólo por los tatuajes, pero es que hasta esos los tiene bien puestos ;-)

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¡muchas gracias por comentar!

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