domingo, 13 de enero de 2013

No os lo vais a creer, pero no he podido actualizar antes por asuntos de trabajo. Bueno, verdad a medias, porque si bien es cierto que en horario laboral ya no consulto blogs ni mucho menos escribo en el mío, no lo es menos que he tenido algunos días de vacaciones estas Navidades, que he dedicado a descansar la vista y a pintar el baño (parece otro, estoy muy orgullosa).

El caso es que en estos días de vacaciones he descubierto el canal Divinity, que por una parte repite sin parar los episodios de Anatomía de Grey (House no aguantaría una guardia con los de este hospital) y realities de bodas. Jo, una cosa extraordinaria lo que dan de sí las bodas en ese país de extremos que son los Estates: hay un reality para elegir el vestido, otro para ponerse a dieta -porque te has puesto ceporra y ya no entras en el vestido cuya elección te dio tantos problemas- y otro más para enseñar cómo se organizan los bodorrios por esos lares. Alucino pepinillos, que diría el Ilustrísimo Chef Chicote (se ve que estoy enganchada en general a los realities).

Lo cierto es que me ha costado reunir el valor para confesar aquí que una vez que pillo uno de estos programas, me quedo como pegada a la pantalla. No puedo soportar la emoción...¿qué dirá la madre del vestido que ha elegido la niña (¡son unas novias muy jóvenes!) que enseña media teta? ¿pagará papá el capricho de la novia, que se ha pasado dos pueblos de Minnesota del presupuesto...? vivo sin vivir en mí... el caso es que me gusta -no, retozo- al ver la cara de las madres cuando no aprueban la elección de las niñas (no pierdo la esperanza de que salgan del probador con el vestido de Lady Di) ni la cara de las amigas malvadas salivando al comprobar que el vestido deja al descubierto el incipiente bombo de la novia... jo, sale lo peor de mí.

Y luego está el programa que las pone a dieta para que quepan en ese vestido que se probaron hace meses... éste es, sin duda, mi preferido. Me apuesto con el Chino (no pone oposición, pues aprovecha estos ratos para echarse la siesta) lo que les van a quitar de la dieta... ¡¡adiós, hidratos de carbono y helado con sirope triple!!

Lo de la organización de la boda me da un poco igual, pero también tiene su interés. Estrés por no encontrar los centros con los que lleva soñando la novia desde que tiene uso de razón (ejem, mucho suponer) o la cara del novio, que realmente parece otro invitado más, sólo que con derecho a sentarse en la mesa central...

En fin. Divertimentos que ofrece un canal que se lo toma muy en serio. Por cierto, el domingo telecinco se contraprogramó a sí mismo ofreciendo a la misma hora que uno de estos realities la película "Guerra de novias". No sé qué pensar...

7 comentarios:

  1. Jajajaaaaaaa
    Yo también tengo mucha facilidad para quedarme pegada a cualquier cosa plana ........
    Jajajaaaa

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  2. Qué gracia!

    Yo en casa no tengo tele. Bueno lo tiene mi abuela en el salón a modo de propiedad privada y yo suelo estar en mi cuarto con el ordenador. Por eso las últimas veces que he ido de vacaciones me he solido pasar el tiempo que estaba en casa viendo Divinity. Es lo mejor. Distraes la mente hasta límites insospechados, la mejor terapia anti-estrés ;)


    Besos!!

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  3. Pues yo nunca veo los realities, bueno, en realidad no veo la tele casi nunca así que dificilmente me puedo enganchar a nada, ero justo hoy en casa de Ana he visto el programa de las casas (en el que te ayudan a hacerle un cambio de look) y el de la organización de la boda. Me ha parecido curiosos, pero no sé si como para engancharme, jeje.

    Besos!

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  4. A mí me pasa justo al revés. Ponga lo que ponga en la tele, soy incapaz de prestar atención. A veces lo intento, pero nada. y otras veces, sé que me estoy perdiendo algo bueno, pero yo ahí estoy, absorbida por el ipad o cualquier cosa sin sustancia que tenga entre manos...

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  5. Qué morro tienes! siempre tienes alguna excusa para tenernos aquí, pendientes de la actualización... yo muero por un buen reality, sigo especialmente los de cuatro... Perdidos en la ciudad, el de los niños ricos, Chicote dando candela... en fin! cuando están bien hechos y con el toque justo de ironía, ME ENCANTAN. Los made in USA no tanto...
    MQ

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  6. Uuuh.. yo soy muy ciclotímica con estos realities. Como enganche Plain Jane ( el de las citas ) o el de los vestidos que dices un sábado por la tarde, no hay quién me levante del sofá. No estoy pendiente del día ni del reloj para verlos, per es un drama. Ahora, también he de reconocer que me tiran más Quién quiere casarse con mi hijo o Pesadilla en la cocina. Me los creo más!
    Menudas pardas que estamos hechas..
    Mua!

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  7. en verano, mientras trabajaba delante del ordenador, teníapuesto el divinity de fondo, los he visto TODOS
    :)))

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¡muchas gracias por comentar!

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