viernes, 20 de diciembre de 2013

Madre no hay más que una: la lactancia

Con esto de la lactancia a muchas nos ha pasado que, por una parte, te encuentras con los sesudos artículos de los especialistas que dicen que el mejor alimento para tu hijo y lo natural es la lactancia materna, y, por otro, a las madres que te miran y te dicen: "lo intenté y aguanté un mes", o "duele mucho".

Así que antes de dar a luz pensé que intentaría dar el pecho al bebé, y que si no iba bien, tampoco me iba a fustigar, que con biberón los niños van la mar de bien. Y con esas, me puse a mi pequeñín al pecho la primera noche de su vida.

Al pobre, cansadito como estaba, medio drogado por la epidural y nuevo en la vida, le costó trabajo, pero el instinto es fuerte y se agarró. Yo tenía la idea de que tenía que estar en cada pecho no menos de quince minutos cada dos horas, y, con el reloj al lado conometrando, le despertaba si veía que cerraba los ojitos... (qué pena me da ahora recordarlo). Lo pasé mal porque me obsesioné con lo del tiempo para que el bebé comiera todo lo posible y que no perdiera mucho peso al principio y dormí poco, muy poco. También sufrí las grietas de los primeros días -me duraron una semana- y aún así, a pesar de estos difíciles comienzos, la cosa va bien, al menos por ahora. ¿Cabezonería, capacidad de sufrimiento...? más bien, insistencia frente a la idea de preparar biberones de madrugada.

Vivir pendiente del reloj con la lactancia es un error que no recomiendo a nadie. Salvo para las noches, cuando son muy, muy pequeños, no sé si merece la pena. Yo estuve esclavizada las primeras semanas, atada al reloj, hasta que leí el libro de Carlos González "un regalo para toda la vida", y ya con el concepto de mamar a demanda me relajé un poco, aunque estar pegada al bebé las 24 horas resulta agotador, y muchas veces pensé en meterle biberones para poder estar a mi aire un rato. Además, el Chino hubiera contribuido encantado...

El tema de las noches ha sido fácil: al principio despertaba a Teo cada tres horas para darle el pecho, pero pronto la pediatra me dijo que podía esperar cuatro horas porque engordaba bien. De todas maneras, se estuvo despertando solito cada tres horas y media el primer mes, y ahora aguanta unas siete horas del tirón por la noche, así que no puedo quejarme. Aún así, con el colecho (el bebé dormía con nosotros los dos primeros meses) la lactancia nocturna se hace muy llevadera: cuando escuchaba al bebé, me lo acercaba al pecho y ya. Los primeros días tardaba más en enganchar bien el pezón que en mamar, pero con tiempo y práctica los bebés se hacen expertos y el proceso dura menos que tú en volver a dormirte. Muchas veces el Chino ni se enteraba.

Además de las pegas de la lactancia que ya he comentado, yo me he encontrado una que no esperaba: los subidones de leche. Al principio me pasaba todo el rato, y luego, solo por la noche: empieza a salirte leche y te moja toa toa toa la ropa que lleves. También culpa de mi cabezonería, no me pongo discos porque no me son nada cómodos.

Para acabar con el tema, una viñeta de Maitena que leí hace años pero que no he comprendido hasta ahora...


No sé si este post tendrá segunda parte, porque me queda por probar el sacaleches para cuando me tenga que incorporar al trabajo (¡¡ayuda!!)

¡Buen día! 

domingo, 15 de diciembre de 2013

¡A las buenas tardes!

Otra entrada de repaso de la semana, libre de historietas maternales ;)  He aquí algunas cosas que me han llamado la atención estos días:

1. El secreto desvelado:

Cada año por estas fechas, los miles  de inscritos en la carrera de la San Silvestre Vallekana (cuarenta mil este año) recogen su camiseta, desvelando el misterio del color, que cambian en cada edición. Vale, esto sólo tiene gracia cuando la vas a correr, si no, pues la verdad es que el color de la camiseta de trae al pairo. Yo participé dos años seguidos, el del color rosa y el del azul clarito, y es una experiencia que merece mucho la pena, porque el ambiente es inmejorable. Además, es el mejor método para no cometer excesos navideños: te sujetas hasta el día 31 y esa noche te comes el turrón, las uvas y lo que te echen habiéndotelo ganado a pulso. Cuando te quieres dar cuenta, se han terminado las navidades y tú estás estupenda :))

Ah, la camiseta de 2013 es roja y en mi opinión, tirando a fea.
foto: runners.es
Este año quería haber corrido como parte del plan de puesta a punto postparto, pero después de saber lo mal que le hace este ejercicio al suelo pélvico, me lo he pensado mejor. Literalmente estoy para pocos trotes...

2. El descubrimiento:

Hace poco que he empezado a comprar en el puesto de variantes del mercado fruta deshidratada. Aunque el concepto sea más viejo que el mundo, yo no la había probado nunca. Soy fan de las gominolas y como ahora no puedo ir a la tienda que tiene las que me gustan (hey, soy una sibarita) me he pasado a las frutas deshidratadas, que están más ricas y me hago la ilusión de que son más sanas.
 

3. La güislist

La güislist, antes conocida como carta a los Reyes, aparece en todos los blogs por Navidad. En la mía, un oscuro objeto de deseo... el Boy de Chanel, o cómo un bolso que me parecía feo ha pasado al primer puesto de en qué me gastaría el gordo de Navidad (y eso que este año ni juego), por obra y gracia de las fotos de street style. Ains... desde que en el top manta ya sólo venden imitaciones de bimba y lola, me planteo ahorrar para uno de estos.




4. La recomendación musical

Ésta es la lista de las canciones que el Chino ha dejado para musiculturizarnos, ecléctica y dispar...

JIMI HENDRIX "The wind cries Mary"
LOS TIGRES DEL NORTE "No tiene la culpa el indio"
THE BAND "Up on cripple creek"
ATAHUALPA YUPANQUI "Duerme negrito"
JAMIE CULLUM "twenty something" (todo el CD)
 

 
5. La prueba

La prueba de que a las modelos les queda todo bien y por eso cobran por llevar ropa que nadie más puede lucir es una foto de la campaña de h&m de estas navidades:
 

A ver... creer que ese vestido (el del centro, el que lleva Cristy Turlington) de 19.90€, que no es más que una tela con un cordón, te va a quedar igual que en la foto es un error del que, al parecer, más de una se va a dar cuenta en nochevieja, porque se ha agotado en las tiendas.

En fin, reflexiones de todo a cien para terminar esta entrada.

¡ Buena semana!

viernes, 13 de diciembre de 2013

Madre no hay más que una y el chupete no lo quiero

Una de las cosas que nos contaron en las clases de preparación al parto fue que es mejor esperar un mes para darle el chupete al bebé, para que no se líe con la succión de mamar y que coja bien el pecho.
 
Yo me quedé con la copla y muy dispuesta a aguantar ese mes, pero la realidad siempre te pilla: los niños demandan tener algo en la boca, y tus opciones se reducen a darle chupete o covertirte tú en el chupete.
 
Desde el principio te das cuenta de que algunos berrinches y llantinas se calmarían si el bebé tuviera algo que chupar, y claro, con una media de doce horas con el niño al pecho te planteas reducir el plazo de espera para meterle chupete (porque queridas, todavía no hay operaciones de cambio de pezón), pero te resistes por si es verdad eso de que luego no cogen el pecho, con lo que te ha costado superar las grietas...
 
La enfermera de mi pediatra, sin embargo, es de la opinión radical de que el niño en fase oral tiene que tener un chupete (la entiendo, tiene un trabajo que consiste básicamente en que pasas todo el día con niños llorando y meándose encima de ti, con chupete va todo mejor). Nos dijo claramente al Chino y a mí que chupete al canto, que los niños no son tontos y que no pueden usar a la madre a su antojo (en eso yo estaba de acuerdo), así que le dimos el chupete a la segunda semana, pensando que disfrutaríamos así -los tres- de algunos momentos de calma... pero qué va, resulta que mi niño no quería saber nada de chupete, que para esos menesteres ya tenía a su  madre.
 
Hemos pasado muuuchas tardes intentando que cogiera el chupete, más que nada porque realmente parece que sí pide algo que succionar tranquilamente, pero nada... cuando ya creíamos que lo tenía, lo lanzaba lejos (se fue perfeccionando) y a llorar otra vez. Lo malo es que ahora se ha descubierto la mano y con eso se entretiene, aunque intentamos que no se habitúe porque esa costumbre es muy difícil de quitar cuando crecen.
 
He hablado con mucha gente, y he leído algunos blogs en los que las madres decían que le dieron el chupete a su bebé en los primeros días y todo fue bien, así que para la próxima, si la hubiera, lo tengo claro: si no hay hambre, chupete.

domingo, 8 de diciembre de 2013

A petición popular (Marian Q., te tengo que hacer caso) voy a intentar preparar una entrada semanal que no hable de vivencias materno-primerizas, aunque no me va a ser fácil porque ahora ocupa graaaan parte de mi tiempo (23 de las 24 horas del día, calculo).

El post va dedicado a las cosas mundanas que hago estos días, a semejanza de otros blogs (eufemismo para no decir que me copio) y que me gusta mucho leer.

1. La compra:

La compra ropera que he hecho esta semana me gusta muchísimo y me ha salido muy bien de precio pero ha sido una idiotez tremenda. Es esta sudadera de Pedro del Hierro:

foto: web de Pedro del Hierro

Queda fenomenal puesta, mejor que en la foto. La estrené el sábado con unos chinos verdes y unas manoletinas rojas, todo muy colorido. Además del 20% que tiene la tienda (como el resto del grupo Cortefiel) estos días, tuve la suerte de que el día que me decidí a comprarla -llevaba mucho tiempo rondando la idea, porque paso a menudo por delante de un escaparate de la firma- habían añadido un 20% adicional, así que por el precio no me quejo. Lo malo es que con la pedrería no puedo coger al bebé en brazos, así que la he guardado en un cajón en espera de volver al trabajo o para los días que viene mi suegra a ver al nieto (esos días el padre de la criatura y la menda casi ni huelen al bebé, los brazos de la abuela se ocupan de él).

En cualquier caso, espero que cuando el niño crezca y ande me siga pareciendo una buena compra ;)

2. La recomendación musical:



Todos los días laborables, el Chino deja escrita en la pizarra de la cocina una recomendación musical de su discoteca. Es nuestro DJ, y éstas son las de esta semana:

ROY ORBISON, "In Dreams"
MARIE GAUTHIER "Drag Queens in Limousines"
STEVE HARLEY, "Make Me Smile"
(Sólo hay tres porque el viernes era fiesta, y sólo tenemos recomendación los laborables y el martes se le olvidó. Los días que no tenemos, pongo a Marlango para que el bebé se quede frito)

3. La receta

Llamar a lo de hoy receta es exagerar mucho, pero es que no me ha dado tiempo a preparar nada especial. En realidad es un humilde y sencillo yogur de mango que se hace batiendo un yogur natural con un mango troceado (elemental), pero está tan rico, y la textura es tan buena, que nosotros nos hemos hecho fans


(queda como las natillas de tu madre pero sabe a rico yogur de mango)

4. Una serie

Hemos terminado la primera y creo que hasta ahora única temporada de The Americans. Nos ha gustado mucho, porque es muy entretenida y nos ha resultado además muy original. Se sitúa en los ochenta, en EEUU, y sigue a una pareja de espías del KGB que se hacen pasar por un matrimonio normal americano.
 
Al parecer está escrita por un ex-agente de la CIA y es una historia de contraespionaje. Ahora que Homeland está un poco de capa caída (la tercera temporada nos está aburriendo un poco al Chino y a mí), esta serie nos ha enganchado mucho. Muy recomendable.

Esto ha sido todo por esta semana. Espero poder incluir la semana que viene una pequeña reseña del libro que estoy leyendo ahora (lenta, pero segura), "cuando las palomas cayeron del cielo", de Sofi Oksanen.

¡Buena semana!

domingo, 1 de diciembre de 2013

Madre no hay más que una: el día después

Al llegar a la habitación, con tu bebé en brazos y todavía noqueada por los acontecimientos y la anestesia, llega el momento de dormir. Pero a pesar del esfuerzo, del tiempo que llevas sin descansar y de lo que se te viene encima no duermes nada, y ahí ya te das cuenta de que nada volverá a ser igual.

Yo di a luz a última hora de la tarde, así que tras colocarme en mi cama, con ayuda, me pusieron la cena (de la que no probé nada, porque yo lo que quería era beber una cocacola) y a ponerme al niño en el pecho. Eso sí, yo tumbada porque no era capaz de incorporarme, y así me quedé las siguientes doce horas, sin poder moverme y pidiendo ayuda para todo.

Cuando amaneció, el calor, el cansancio y el camisón feote que te dan en la maternidad ya hacían mella y el cuerpo pedía a gritos una ducha. El primer día no te dejan levantarte sola por el riesgo de mareo, pero yo ansiaba la intimidad que el parto me había arrebatado, así que pedí que me dejaran en el baño para ducharme. La valentía se me pasó pronto, concretamente en el momento en que se me nubló la vista y me imaginé besando el suelo. Me mareé y tuve que pedir ayuda de nuevo para que llevaran a la cama, y ahí acabó la historia y mi sueño de intimidad, porque las curas las tuve que hacer acompañada.
 
El momento cura es peor que una película de terror: te quedas desnuda, te ves la enooorme tripa (¿yo no parí ayer?), sangras mucho y puedes palpar lo que le ha sucedido a tu cuerpo: una costura que te cruza de lado a lado (aka episiotomía).

Lo que a mí nadie me había contado es que iba a estar sangrando todo el puerperio (de 20 a 40 días, creí que serían menos), que tienes que llevar unas compresas del grosor de un colchón y que dar el pecho, si se hace mal, duele.

Y cuando llegan las visitas, que en mi caso no fueron muchas porque a los amigos les dije que mejor nos veíamos dentro de un mes, tienes que sentarte (¡¡dolor!!) sonreír (¡esta es mi cara después de horas de parto!) y, encima, aguantar que algún despistado (en masculino, las mujeres son más comprensivas) te diga que todavía tienes tripa de embarazada... bueno, y la comida de hospital, que mala no está, pero es que yo quería un bocadillo de salchichón :(

Mi niño, en cambio, estuvo estupendo: no lloró nada y su buena cara se llevó todos los piropos (y eso que él también había sufrido lo suyo).
 

martes, 26 de noviembre de 2013

Madre no hay más que una: el parto

Hoy hace diez semanas que nació mi bebé, Teo.

No estaba segura de que escribir sobre el parto, o sobre lo que está siendo la maternidad para mí fuera buena idea, pero creo que puede ser interesante para alguien, como lo fueron para mí muchos post sobre este tema. Y ahora todavía me acuerdo, así que voy a aprovechar antes de que se me olvide todo.

La noche del lunes 16 (semana 40+1) me quedé repantingada en el sillón viendo la tele con el Chino, y empece a notar mucho movimiento en la tripa, exagerado, como si tuviera un alíen dentro, de verdad. Me asusté un poco y me levanté por sí la postura molestaba al bebé, y ahí quedó todo.

De madrugada noté que me caía líquido y me levanté para ir al baño. Se había roto la bolsa y salía líquido amniótico, pero como era poquito y claro me lo tomé con calma, volví a la cama, se lo dije al Chino y me acosté otra vez (muy mal, no hay que ser tan pachorra). El caso es que esa misma mañana tenía monitores en el hospital, así que aproveché la cita y en lugar de ir a urgencias me duché y salimos caminando al hospital, sin maleta ni nada.

El problema es que cada vez salía más líquido pero no tenía contracciones, me monitorizaron a las 8:30 de la mañana y nada, sin contracciones ni dolores pero con muuucho líquido, que ya salía verde (chungo), así que me dijeron que me quedaba ingresada, llamé a la familia y el Chino se fue a casa a por la maleta, que dicho sea de paso, estaba a medio hacer a pesar de lo insistente que había sido el propio Chino en que la terminara (desde la semana 38 insistiendo...).
Y como nos dieron las diez (de la mañana) sin una contracción pero ya con peligro para el bebé por todo el líquido perdido, pues directamente al paritorio y con oxitoccina en vena para provocar el parto. Me preguntaron si quería epidural, les confirmé que sí, que una no es tan valiente como parir a pelo y mucho menos si el parto es inducido (la dilatación es más rápida y por tanto más dolorosa) y hala, a esperar.
Y en ese esperar todo el que pasa por allí te mira, comrpueba cuánto has dilatado.... pronto se me quedaron las piernas dormidas, y las horas pasaban despacio. Y cuando ya pensaba que el bebé nacería de madrugada, se presentó mi matrona, que había estado atendiendo otro parto, y me dijo: "a empujar ya". Tras 7 horas de espera tumbada sin poder moverme, comenzó la acción, pero nada que ver con las películas.... ella me decía: "empuja, empuja" yo hacía toda la fuerza que podía y luego me soltaba: "nada, te crees que estás empujando y no haces nada, las de la epidural no empujáis bien" (qué jodía, como si después de 20 horas de parto con dolor una parturienta tuviera fuerzas...). Y cuando ya se veía algo de la cabecita del bebé (el diminutivo lo uso ahora, cuando tiene que salir todo te parece grande), me dicen: "ha girado la cabeza, hay que hacer maniobra para que se coloque bien", y entre pujo y pujo, a mover al bebé desde fuera. Costó lo suyo pero se recolocó, pero todo ese tiempo perdido iba mal para el niño, así que me pusieron la mascarilla de oxígeno, hice respiraciones más profundas para que no le faltara a él (momento acojone total), y de nuevo a empujar.
Efectivamente no debía estar empujando ná de ná, porque la matrona ya se ponía nerviosa ("este niño tiene que nacer YA") y una de las doctoras se colocó encima de mí para empujar desde fuera. Yo ya lo notaba y estaba entre emocionada e histérica por lo que tardaba, y ya por fin salió... con vuelta de cordón al cuello. Así que mientras le cortaban con cuidado el cordón, yo intentaba asomarme... el Chino, que estuvo conmigo en el paritorio todo el tiempo ya le veía y estaba alucinado. A mí me lo dejaron sólo un momento encima, y luego le metieron en una incubadora, donde estuvo mientras a mí me cosían (sinceramente, no sé en qué momento me hicieron la episiotomía, que según la matrona era necesaria porque el bebé era muy grande para mí).
Mi niño nació un martes a las 19:25 con 3.680 kg de peso, los ojos abiertos y pidiendo mamar. Intento recordar las emociones de entonces, la primera noche, el primer contacto... todos los recuerdos los tengo ya muy difusos. Eso sí, recuerdo que una enfermera le dijo al Chino mientras me cosían que ojalá el niño tuviera los ojos de su padre... ¡¡que la epidural no te deja sorda!!
Para otro post, el día después... las visitas cuando no puedes ni levantarte, ni estar sentada (¡malditos puntos!)


sábado, 23 de noviembre de 2013

Año I d.T.

Da hasta vergüenza ponerse a escribir en el blog después de tanto tiempo. En la última entrada contaba lo que me había perdido este verano por el embarazo ( avanzado estado de gestación, que dirían los cursis), y ahora me peleo con mi niño por dejarlo acostado un rato...

El caso es que el contenido del blog va a sufrir este cambio y escribiré algunas entradas de madre primeriza, lo que puede resultar mortalmente aburrido para la mayoría (yo misma hace diez meses) y quizá útil para una minoría (yo misma hace unas semanas, intentando encontrar madres blogueras con las que empatizar).

Si hay alguien al otro lado leyendo esto... Gracias :)

lunes, 2 de septiembre de 2013

¿Qué me he perdido?

El primer día laborable de septiembre muestra en la blogosfera el volver, volver, volver... a la rutina, al trabajo, a tu piso. Saionara, playa.
 
He aquí una, empero, que se lo ha perdido todo. Trabajando (¡de guardia!) durante el verano, gestante de (ahora) 38 semanas, hago balance y me pregunto: ¿qué me he perdido?
 
1. La playa.
 
No he pisado la playa este año. En previsión de un verano laborable, el Chino y la menda se fueron en el puente de mayo a pasar cuatro días a Canarias. Hizo frío, llovió, intentamos aguantar cual alemanes en la piscina pero no pudo ser... no mola estar en la toalla y tiritar. Pero si soy sincera, me he perdido el momento se-me-sale-la-chicha-del-bañador, el estás-muy-blanca, y el atraco-en-el-chiringuito de los meses estivales.
 
 
 
Y como la vida sedentaria no es una opción en una casa sin aire acondicionado como la mía, he cambiado el estar tirada en la arena -con sus correspondientes incomodidades- o en el sillón de casa engullendo tv- por nadar en la piscina cubierta: todas las semanas, dos o tres veces, sin excepción, como cuestión de supervivencia. Me ha venido estupendamente para casi todo (en cuanto pueda me hago la láser, porque llegar a ciertas zonas ha sido más que difícil, con el tripón)
 
2. La temporada primavera-verano 2013 y las rebajas
 
Ni idea de lo que se ha llevado este año. Por mi parte, yo me he puesto la misma ropa durante tres meses y, aunque estoy aburridísima de ella y deseando dejar de verla durante una (larga) temporada, he descubierto las facilidades del uniforme: he llegado pronto a trabajar todos los días: me he perdido el momento qué me pongo.
 
 
 
 
Reconozco, eso sí, que cuando no tienes que comprar ropa te fijas mucho en... zapatos. Yo me he comprado cuatro pares, tres de ellos de reabajas y sin estrenar aún... vamos, que no he ahorrado lo que correspondería a este apartado.
 
3. Las calorías.
 
Las cartas de los bares españoles son incompatibles con el embarazo si no has pasado la toxoplasmosis: jamón -y sucedáneos-, embutidos y familia, y otros ingredientes no deseables pueblan la oferta gastronómica (?) española, por no hablar de los sospechosos cócteles (todo azúcar, sospecho) que acompañan en las terrazas.
 
 
 
Mucha agua con gas, sin gas, y cerveza 0,0. Todo líquidos, menos calorías.
 
4. La depresión postvacacional
 
Evidente. Ahora estoy preparando el nido, haciendo muchas cosas e intentando aprovechar el tiempo que luego sé que nunca tendré (he recuperado mi libro de alemán para tontos, y apuro mis lecturas).
 
Y después de escribir esta lista, tengo más claro que antes que he echado de menos tener un verano. Nunca volverán a ser igual...
 
¡Buen día!

miércoles, 21 de agosto de 2013

¿Evoluciona la especie?

Cada uno tendrá una respuesta a la pregunta que da título a este post, la mía es clara: no.

Hace poco que empecé a leer Cómo ser mujer, de Caitlin Moran (Editorial Anagrama). Yo a esta autora no la conocía de nada, pero al parecer es una crítica de televisión en su país, Inglaterra, donde goza de mucho prestigio, y el libro viene acompañado de buenas críticas. La verdad es que el feminismo me interesa, lo practico y tenía ganas de leerlo, pero lo he ido posponiendo porque era carillo, aunque finalmente he caído.
 
 

Sobre el libro, y aunque no voy más que por el principio, diré que aunque me está gustando, tiene ese regusto de la prosa local que es poco exportable. Los columnistas muchas veces tienden a ser localistas, no digo que sea igual que intentar comprender cuál es el chiste de Benny Hill, pero es algo parecido: con la traducción pierde mucho (yo no me atreví con la versión original en inglés), y hay demasiadas referencias a cosas que nosotros, en la península, no hemos vivido. Eso sí, en el fondo, y aunque cambies las series que se veían en Inglaterra por las que veíamos nosotros, sus barrios por los nuestros y sus galletas de jengibre por los bollicaos, reconoces perfectamente las situaciones que describe: la pubertad es dura. Hacerse mujer, complicado.

Lo curioso es que cada generación cree que ha inventado algo pero ya está todo hecho. Sólo cambia el escenario, e incluso eso, puede llegar a ser únicamente una estrategia de márketin para seguir vendiendo lo mismo, año tras año, generación tras generación...

Un ejemplo vago y burdo: el otro día, escuchando la radio, el Chino y yo nos enteramos de que en la plaza del Callao en los madriles se había montado un  lío monumental porque habían estrenado un documentao (¿?) sobre el grupo de moda entre los adolescentes, One Direction. Nosotros encantados de no tener ni pajolera idea de quiénes son esos chicos, ni de lo que cantan. Vivimos felices en la ignorancia, pero no somos ajenos: en mi época, el grupo se llamaba New Kids On The Block. No me cabe duda de que yo también hubiera ido a liarla parda a Callao si se hubiera estrenado entonces un documental sobre ellos... y antes, mucho antes, unos melenudos llamados The Beatles cantaban tontunas en un lugar llamado Liverpool.
 
El caso es que no hemos cambiado mucho. Lo que escribe Caitlin Moran, que tiene mi edad más o menos (treintaytantos) sirve para las que estuvieron en Callao el otro día. Yo ahora leo el libro, me reconozco en las (ridículas) situaciones que plantea y me río, pero entonces no tenía gracia... es una buena lectura para ellas. También tienen que tener su dosis de superpop o lo que sea, pero esto les va a ser más útil.
 
¡Buen día!

domingo, 18 de agosto de 2013

Lecturas (de verano): La verdad sobre el caso Harry Quebert, de Jöel Dicker

En una semana he leído este libro, que al final no me ha gustado pero me ha entretenido muchísimo.



Si hay algo que me da rabia son las historias de misterio en las que al final se sacan un as de la manga para desenmarañar toda la trama, como un truco de magia. Eso es hacer trampas. Este libro es tramposísimo, hasta el punto de que al final ya te da la risa, porque no es posible (¡atención, spoiler!) que en una investigación sobre un asesinato te vayan dejando pistas durante 1500 páginas y luego haya hasta cuatro conclusiones distintas para llegar al asesino...


Hasta la página 1500, eso sí, el desarrollo de la trama es fluido y muy ameno. Es como una versión menos turbia de Twin Peaks: un pueblo del norte de los EEUU, una cafetería, vecinos que no son lo que parecen, una adolescente asesinada y muchas dudas.

La historia versa sobre un famoso escritor americano que reside en Aurora, New Hampshire, donde se traslada uno de sus pupilos, un joven escritor en plena crisis de la página en blanco con su segunda novela. En el terreno donde se encuentra su casa descubren el cuerpo de una adolescente que desapareció un día de verano de hace 33 años en extrañas circunstancias, de la que luego se sabe que mantuvo una relación con el veterano escritor... y ahí comienza la trama.

Yo lo recomiendo como lectura de verano, pero no creo que su prosa deje mucha huella. Lo menos creíble, la historia de amor entre el escritor maduro y la chica, porque no le veo por ninguna parte el halo de musa, de inspiración y de heroína que Jöel Dicker le quiere dar (aunque insiste mucho en esta idea, no cala... la chica habla como una adolescente, se comporta como una adolescente y para mí eso invalida un poco la atormentada historia de amor).

Para pasar un buen rato (en realidad, mucho rato, ¡que el libro es muy largo!)

domingo, 23 de junio de 2013

la güislist de verano

Ahora sí, ahora ya no hay quien pare el calor.

Toca prepararse... yo estoy muy mentalizada, me voy a pasar los meses de julio y agosto, y parte de septiembre, con la tripa creciendo y creciendo, así que todo lo que quiero este verano de no vacaciones es aire acondicionado en el trabajo y un poco de tiempo para poder ir a la piscina.
 
Bueno, y ropa bonita, fresca y barata en la que pueda entrar. Pero eso es más difícil. Otras cosas molonas para este verano:
 
Esta bolsa tan chula la he visto en la web de neveronsunday.es. Es una marca de complementos para hombre pero estas bolsas-bolsos son perfectamente intercambiables. De hecho, estaría bien por una vez que la llevara el Chino y que fuera yo la que le pidiera guardar todas las cosas que llevo en los bolsillos 

fotos: web www.neveronsunday.es
Me gustaría que en los bares y terrazas tuvieran más variedad de bebidas no alcoholicas. Hay una preocupante falta de oferta para los abstemios y nos no cocacoleros (especie que existe desde hace tiempo, mi hermana pequeña no toma alcochol ni bebidas con gas).

Un buen ejemplo son estas aguas de sabores, que probé en el evento de Hoss (post anterior) y que me gustaron mucho (no me patrocinan, esto es una reivindicación personal).

foto: web solan de carbas
Me ha pasado en muchos sitios acabar pidiendo un vaso de agua porque no tenían mosto, horchata o cosas así (no siempre te apetece una cocacola). Pues eso, que está rica.

Y por último, y no menos importante, para poder ponerme las sandalias tranquila... ¡una pedicura! es que ahora mismo no me llego a los pies, y esto sólo puede ir a peor

foto de mi instagram
Con lo feo que queda... aunque a este paso, dentro de un par de semanas ya ni me veré los pies y entonces, al menos, me dará igual.

¡Buen domingo!

sábado, 22 de junio de 2013

Petardeando en Hoss

Hace una semana más o menos me dieron dos entradas para asistir a la presentación de la colección prefall de Hoss Intropia, organizada por la revista Grazia.

Fui con mi hermana pequeña (casualidades de la vida, llevábamos el mismo bolso) y vimos ropa estupenda.



Dicho así, mola. Pero...
...antes de que las modelos pasearan la nueva colección por la escalera (sobra decir que una casi se mata, porque siempre que hay escaleras y tacones, alguien lo pasa mal), nos tuvieron deambulando por la tienda de Hoss de la calle serrano casi hora y media, y claro, una, que ya tiene tripa de siete meses y lleva desde las siete de la mañana en pie, se cansa. Y después de la segunda vuelta por la tienda, esperar la cola de las bebidas (dieron aguas de frutas de solan de cabras, muy ricamente preparadas) pues ya me tocaba un poquito de sillón. Pero no había asientos... así que yo acabé muy cansada del evento
 



Dos horas viendo la misma ropa en la misma tienda y de pie. Éste es mi resumen, y la conclusión es que mis pies no me permitirán repetir una de éstas en mucho tiempo. Me dio tiempo a pensar... ¿esto lo repiten las egobloggers dos veces por semana, encaramadas a los tacones? yo prefiero pasar las tardes de los jueves en las terrazas de mi barrio.

¡Buen día!

jueves, 20 de junio de 2013

recetas para impacientes: ensalada de kiwi, tomate y queso fresco

Hacía muchísimo que no publicaba en el blog una receta para impacientes. Ésta es de cuando yo era una estricta zonera (seguía la dieta de la zona) y te sirve para cuando llegas a la noche y no has cumplido con la regla de las cinco porciones de fruta y verdura diaria o con tu cuota de lácteos (vamos, esos días que has desayunado donuts, comido en el burger y merendado un helado). Ademas te salva una cena o un tupper en un momento de poca planificación.

Ingredientes, tan sancillo como el título del post:

-1 kiwi partido en rodajas
-1/2 tomate maduro, partido en rodajaso tomatitos cherry (mejor esta opción)
-90 gr. de queso fresco (si eres de la zona, desnatado, si no estás a dieta, vive al límite: 35% de materia grasa)
-un chorrito de aceite de oliva virgen

¿Modo de preparación? coge un plato y ponlo todo junto :)

martes, 18 de junio de 2013

new in

Reconozco que me gustan mucho los post de otros blogs que llevan este título: new in. Ropas, zapatos, bisutería, cremas... yo ahora estoy en modo "total, la semana que viene no me entrará" así que estoy ahorrando muchísimo, y me entretengo con las compras de las demás.

Eso sí, con la excusa de la feria del libro de madrid al menos he podido estrenar algo nuevo: libros.

Llevé una lista de cuatro títulos, y como quiera que apareciese por el Parque del Retiro, donde se organiza la feria, el día de más calor, tuve que ser pragmática y trazar un plan: dejar los paseos para la sombra y en las casetas comprar los dos primeros libros que encontrara de mi lista (el resto me los compraré en un establecimiento físico con aire acondicionado). El resultado, muy poético: lectura para alimentar cuerpo y mente:

La foto no es muy buena porque la hice con el móvil y la subí a instagram, pero al menos se ve lo que compré: el segundo libro de recetas de El Comidista y una novela, Tres Noches, de Austin Wright. Soy fan del blog de El Comidista porque sus recetas me parecen sencillas (mi nivel de cocina es de tertuliano, es decir, ni idea de nada) y muy apañadas, además de que el muchacho me parece muy entretenido. Y el segundo libro lo apunté por una reseña que escribió en su blog Miss Marple.
Por ahora sólo he llegado a señalar las recetas que más me gustan y a ojear por encima la novela. Estoy con "la fiesta del chivo" de Vargas Llosa que me llevará un tiempo terminar.
¡Buen día!

domingo, 16 de junio de 2013

#8J de madres blogueras

El #8J estuve con @caru_mylittlemunich en #lacasadellector #blogueando. Osease el pasado 8 de junio fui con mi compañera bloguera de my little munich al primer Encuentro para Madres Blogueras organizado por Madresfera con la revista Yodona en la Casa del Lector del Matadero de madrid, que tengo que explicarlo todo... :)
 
¿Acaso soy yo madre? ¿acaso cuento anécdotas de madre en este blog o pongo fotos de comidas con caras para conseguir que los niños asimilen algo de fruta, o me desdoblo con los horarios para ayudarles con las tareas, manualidades y aún así ir al gimnario para tener un culo con el que pueda partir nueces? a todo esto contesto que no. Pero es lógico que al quedarme embarazada empezara a pensar en que tendría que cambiar hábitos y que lanzarse al sillón después del trabajo no sería una opción cuando tuviera en casa un bebé, así que empecé a indagar en el matriarcado blogueril para obtener información, y me aficioné a muchos de estos blogs.
 
Afortunadamente encontré a muchas mujeres que no llegan a todo, que dramatizan en el sentido más humorístico de la palabra y ahora ya me siento más segura: voy a ser una madre de arrggh, pero sobreviviré (estoy tranquila porque al menos mi criatura tiene un padre muy apañao, que le hará comidas con dibujos para que no le falte de nada).
 
El encuentro de Madres Blogueras me sirvió sobre todo para dos cosas: conocer otros blogs y darme cuenta de que todos los encuentros de blogueros se parecen demasiado: no importa la temática, al final se acaba hablando de lo mismo: posicionamiento, visitas, marcas...
 
la tapa del cuaderno que nos regalaron para tomar notas: se fue casi en blanco
 
He leído algunos post de blogs de madres que sigo sobre este encuentro y muchas de las cosas que cuentan no me casan con lo que yo viví. Me pasa a menudo en estos eventos. Lo que más me ha llamado la atención ha sido leer que había mucho ego, cuando precisamente lo que noté era todo lo contrario (al menos comparado con los blogs de moda). Las quejas sobre las marcas y lo que ofrecen es otra constante, pero también es algo que no conozco de cerca.
 
la intervención de Desmadreando fue de lo mejor de la jornada, divertidísima, y además obsequió a todos los asistentes con galletas personalizadas (¡¡300 personas!!)
 
Personalmente lo más provechoso, y aquí termino esta entrada, fue un taller que organizaba Johnson sobre el baño y el masaje del bebé. Ahí sí que tomé apuntes... que posteriormente pasé al Chino, claro.
 
Como dije en instagram cuando subí las dos fotos que ilustran esta entrada, los cambios en la vida tienen su reflejo en el blog. Quien sabe, a lo mejor me animo a hacer recetas con caras, para que entre el pescado...
 
¡Buen domingo!

martes, 11 de junio de 2013

compras online

El mes pasado estuve de compras online, y como soy de las que buscan opiniones en internet antes de lanzarme a darle al paypal, os cuento por aquí mis experiencias, por si a alguien le pueden ser útiles.

La primera compra que hice fue en MIMUB. Se trata de una página de venta online de muebles y accesorios para la casa, que había conocido en decorAcción. Me gustaron mucho los muebles que vi entonces y me suscribí a su newsletter, pero nunca me había decidido a comprar, hasta que vi una alfombra para el salón que se parecía mucho a la que andaba buscando.

El pago se hace con tarjeta de crédito, no hay gastos de envío a partir de 80€ y puedes elegir que te manden la mercancía a otro domicilio que no sea el tuyo y por supuesto tienes la opción de devolverlo, aunque los cargos entonces corren por tu cuenta (chungo, con lo que pesa una alfombra). El plazo de entrega no es fijo: primero tienes que esperar a que termine la venta (son ventas efímeras que duran unos seis días) y luego te lo envían a casa, así que calcula no menos de dos semanas. En mi caso fueron 20 días en total.


La alfombra llegó bien, sin taras ni problemas, eso sí, no venía enrrollada sino en una caja, así que está un poco doblada.

La segunda compra que hice fue en la web de asos. Ya sé que esta tienda es más que conocida, pero a mí comprar ropa por internet no me convence mucho, por el tema de las tallas. En este caso reconozco que fue una compra un poco ansiosa, de unos zapatos que había visto en un blog y que vi muy ponibles y muy cómodos, y me lancé.


También pagué con tarjeta y sin gastos de envío (me imagino que ya te los cobran en el precio, pero es una buena política para no llevarte sorpresas al final del proceso de compra), y me dieron una fecha estimada de recepción del paquete que luego se acortó en dos días. Además te envían un correo electrónico el día anterior de que llegue tu paquete para que puedas organizarte, y si quieres, cambiar la fecha por otra.

En cuanto a los zapatos en sí, pues tengo el mismo problema que tengo en casi todas las tiendas: pedí un 39 porque estoy siempre entre el 38 y éste y me están un poco grandes, pero sé que si los cambio por un número más pequeño los otros me van a apretar, así que me los he quedado porque realmente me gustan, me parecen cómodos y creo que les voy a poder dar mucho uso.

En resumen, no he tenido problemas en ninguna de estas compras, así que yo las recomendaría.

¡Buen día!

domingo, 9 de junio de 2013

alpargatas, espardenyas, espadrilles...

El calzado antes conocido como alpargata o espardenya, ahora en el argot fashionista espadrilles, nos invade este año y, he aquí la novedad: carísimo.
Yo tuve unas alpargatas de mercadillo, como las de todo el mundo mundial, tiradas de precio y bastante malas: no se distinguía el pie izquierdo del derecho, porque la horma la ibas haciendo tú mismo a base de pisar (sin mucho garbo), y un día me las puse del revés y tropecé un pie con el otro y besé el suelo como una papisa. Fin de las alpargatas de mercadillo.
El año pasado, sin embargo, tiré la casa por la ventana y me compré un par de alpargatas en Castañer (oyeeee, qué nivelazoooo) de cuña moderada y tipo merceditas. Muy cuquis, cómodas, ponibles.
Y este año el acabose: yo quiero las de Chanel. A ver, yo quiero muchas cosas en la vida, alguna de ellas sucias cosas materiales, y me fliparía tener unas Chanel, que en este caso, como comprenderéis ya pierden el nombre de alpargata y se rebautizan como espadrilles. Lo curioso del asunto es que deben de costar unos 300 eurazos pero las tiene todo el mundo. No es que me lo esté pensando, que va a ser que no, pero suponiendo que la profecía del canal Meteo francés se cumpla y este año no tengamos verano, ¿cuándo me iba a poner unas zapatillas de 300 euros que no se pueden mojar y que sólo sirven para cuando hace calor? pues eso.
No afligirse: que si lo que se quiere es llevar unas alpargatas que no sean de mercadillo este año hay modelos en todas las tiendas, aunque me temo que para cuando empiece el calor habrán sido sustituidas en las estanterías por las botas cerradas de la nueva temporada...
A mí las que más me gustan son las de PeSeta. Pero como me daba cargo de conciencia comprármelas, se he regalado a mi hermana por su cumpleaños, y las he sacado de la caja para enseñarlas en primicia (no pasa nada, mi hermana no lee este blog). Eso sí, si al final no se las queda, me las apando yo:
Y las de mint&rose, tienen la gracia de que te hacen el efecto bicolor chanelero:
foto: web mint&rose
Pues hasta aquí por hoy, que más ya es aburrir. ¡Buen domingo!

miércoles, 29 de mayo de 2013

ejercicio durante el embarazo: shake it baby!

Empezaré diciendo que yo tenía muy claro desde el principio que iba a seguir haciendo ejercicio durante el embarazo, entre otras cosas, y como motivo principal, porque había leído que los bebés duermen mejor si sus madres han hecho ejercicio durante el embarazo. Así que, animada (mucho) por el Chino, y por la cuenta que nos trae, hago todos los días un poco de ejercicio. Lo que no sabía es que iba a ser tan cansado...

Una de las primeras cosas que noté con el embarazo es que enseguida me faltaba el aliento. Subir las escaleras empezó a ser tarea dura, cruzar la calle a tiempo para que no se cambie el semáforo un reto, y atarse los cordones de las zapatillas sin que se salgan las bolas de los ojos misión imposible. Así que he tenido que ajustar la velocidad, las espectativas, y apretar los dientes, porque si el sueño del niño, y por ende, de sus padres, depende de esto, adelante...

Vídeos de gimnasia: The Pregnacy Project

 
Resulta que Tracy Anderson, la entrenadora de la Güini, la más cañera del mundo mundial, dio a luz hace cosa de año y aprovechó el embarazo para grabar 9 vídeos (uno por cada mes) con ejercicios adaptados al (creciente) tamaño de la tripa y a la (decreciente) coordinación y equilibrio.

A mí me gustan mucho los vídeos -todo lo que te pueden gustar este tipo de cosas- y me da mucha confianza que la propia entrenadora esté embarazada (si ella puede hacerlo, yo también).

En España se pueden comprar por internet en la web de mama mio, en un kit de embarazo, junto con una crema antiestrías, una para piernas cansadas y otra para el pecho.

Paseos

Correr es una lata si estás embarazada: a mí me da un poco de mal rollo y además la vejiga se va aplastando con el movimiento, así que a menos que corras alrededor de un cuarto de baño, me parece incómodo. Yo intento pasear a buen ritmo todo lo que puedo: para ir y volver del trabajar salgo con las zapatillas y avanzo hasta dos paradas de metro de la mía, unos 20 minutos de ida y otros tantos de vuelta. Lo malo es que por la tarde ya las tengo más hinchadas y se me quedan las piernas como de madera.

Nadar

neceser -DIY en el curso de máquina de Black Oveja- para la piscina: jabón de finde de Miss Marple, crema de oliva de The Body Shop (venía de regalo en la revista ELLE el mes pasado), champú de Rituals (de regalo en el Run&shopping de Nike, crema para la cara de Nars (regalo por una compra) y muestra de mascarilla para el pelo de Kiehl´s
Esto es lo mejor: de repente pesas poco, respiras mejor, no eres tan torpe... una gozada. Y tiene el añadido, en mi caso, de que como en el agua la grasilla flota, notas dónde está realmente colocado el bebé. Este último dato, que lo voy contando por ahí, le da yuyu a mucha gente, pero a mí me pareció un descubrimiento.

Eso sí, mejor buscar una piscina en la que no haya mucha gente, porque si no te arriesgas a patadas y otros encontronazos nada agradables.

En tres meses os digo si funciona lo de hacer ejercicio para que duerman mejor...

¡Buen día!
Fotos: laemperatrizdelavapies

lunes, 20 de mayo de 2013

el lado bueno de las cosas

El otro día, leyendo el blog de Garance Doré, vi una entrada muy entretenida con siete consejos para salir bien en las fotos (aquí).

Una de las cosas que decía la gran Garance es que los que no son fotogénicos (club del que soy socia numeraria) tienen que buscarse sus trucos para poder salir decentemente en una foto. Muchas de las cosas de las que renegaba no hace mucho, como ponerte siempre de tu lado bueno, bajar la barbilla o, directamente posar cual egoblogger, son ahora habituales cuando me hago una foto.


Parece natural, pero aquí hay horas de posado estudiado en el baño, no os engañéis
No hay que cortarse delante de una cámara: hay que posar. Yo no digo que saque morritos o que coloque las caderas... básicamente lo que intento es NO salir con mi cara de foto. Es mejor hacer una mueca exagerada que quedarse con la sonrisa boba de la monalisa. Dicho de otra manera: si sales en las fotos de arrgghh, que sea a lo grande, nada de descuidos.

Conclusión: esforzarte por parecer natural si la naturalidad no está entre tus dones: maaaal. Ensayar delante del espejo tu mejor cara: bieeeeen.

El episodio de Friends del posado de Monica y Chandler: todo un ejemplo (de lo que no hay que hacer)

El otro día tuve que renovar el DNI, y no me aceptaron la misma foto que en el último, porque ya habían pasado dos años (¿qué son dos años de foto a estas alturas?). Me dio mucha rabia porque me habían sobrado muchas fotos de esa tirada y no les doy salida. Pero lo peor no fue gastarme -otra vez- el dinero en 16 fotos de las que sólo necesitaré una o dos, como mucho, sino la pelea del posado. No me dejaron bajar la barbilla y me hicieron retirar el flequillo porque se tenía que ver las cejas. El resultado, lo que viene siendo una foto de DNI que durará... ¡¡diez años!!

Tiene toda la pinta de que voy a perder el DNI mucho antes de que se caduque. En cuanto pueda hacerme otra foto decente...


martes, 14 de mayo de 2013

¡oh! rmonas

Ando con despiste hormonal, propio de los casi cinco meses de gestación que ya paseo.

En realidad, y para los que me conozcan, llevo embarazada "casi" de cinco meses mucho tiempo, noto que la gente ya sospecha.

Lo que pasa es que tengo una barriga taaan grande para las semanas de embarazo reales que uso una definición más vaga para no deprimirme, porque ya tengo comprobado que a la gente le encanta decirte lo gorda que estás. Es que lo disfrutan, oyes.

Debe de ser una especie de contención social que se destapa por completo ante una embarazada. Porque en las conversaciones de ascensor nadie te suelta que has engordado mucho (a no ser que se quiera llevar un moco pegado en la espalda), a menos que, eso sí, estés embarazada, porque entonces todo vale.

El otro día el Chino y yo nos enteramos de que vamos a tener un niño (quiero decir que tiene pito). Y hoy en el trabajo me han preguntado, y al contar que era niño, una "compañera" me ha soltado:

-Pues yo pensaba que sería niña, como se te han puesto las caderas tan grandes
(desconozco si esta afirmación tiene base científica, pero sospecho que la intención era hacerme saber que parece que tengo en niño en las cartucheras y no en la tripa)

Y la que estaba al lado, comenta (en voz alta, eh)

-Si ésta ha sido siempre de caderas anchas

Y yo ahí, delante, en un momento calma total que ha impedido que saliéramos en los periódicos. Y un rato después me ha entrado un cabreo... pero claro, me he reprimido porque ningún juez admite como eximente el embarazo si la agresión se produce con retardo. Y luego me he acordado de la Cospedal, y que oyes, si a ella le sirve el discurso del despido en diferido, pues a lo mejor también cuela montar el pollo en diferido...

Otra de las cosas que les pasan a las embarazadas es que te toquen la tripa, como si te sacaran brillo. Pero bueno, eso otro día, que no todo son quejas. Ya empiezo a notar el instinto maternal: el otro día en la piscina, disfrutando de la ingravidez que da el agua, se metió en mi calle el típico plasta que cree que la piscina es suya y puede ir dando brazadas y patadas a la gente. Y me descubrí pensando que si me rozaba la tripa, le iba a hacer una aguadilla de despedida (para siempre) en el agua. Es un instinto muy bonito :)


martes, 23 de abril de 2013

para el día del libro

Hoy he visto en algunas de las páginas y blogs que visito habitualmente especiales que conmemoran este significativo día, con propuestas entretenidísimas que van desde hacer planes novelescos a recetas inspiradas en grandes obras literarias, pasando por compras ilustradas. Lamentablemente para mí, yo no doy más que para una listilla (sin segundas intenciones) de libros testados por la menda.

La primera es la lectura de actualidad, la segunda el novelón para el puente de mayo y la tercera es la lectura de intimidad (ésa que lees en la intimidad y no reconoces a nadie que te gusta...)

1. Todo lo que era sólido, de Antonio Muñoz Molina

Leer este libro es como meterse un maratón del programa del Follonero. Podría decirse que es como abrir una ventana en el tiempo para recordar los años que vivimos peligrosamente y por encima de nuestras posibilidades-esto último lo pongo para repetir la frase que nos han querido colar los políticos, si bien no comparto del todo-, pasando por alto todo lo que entonces eran detalles y ahora se convierten en estos lodos...

Muñoz Molina hace en este libro algo que me parece muy difícil, que es poner el palabras muchas de las cosas que ahora sentimos (y lamentamos), pero tengo que reconocer que se me ha hecho un poco largo. Seguramente muchas de las personas que lean este ensayo no sólo estarán de acuerdo en las reflexiones que se incluyen, sino que pensarán que ellos mismos podrían haberlo escrito. Yo misma me he acordado durante toda la lectura de las predicciones apocalípticas de mi padre acerca de la economía del ladrillo (afortunadamente para mí, me he dejado siempre aconsejar por mi padre en temas económicos).

2. Te prometo un imperio, de Juan Vilches

Tenía ganas de empezar a leer esta novela, ambientada en la posguerra española y que tiene como protagonista a una de las parejas más famosas del s.XX: los duques de Windsor, a saber Wallis Simpson y Eduardo VIII.

La historia está basada en un hecho real, la estancia de la pareja en España en 1940, y a partir de ahí enreda un poco en el juego de la realidad-ficción sobre las conjeturas de qué demonios pintaban estos dos en un sitio como éste (especialmente en una época como aquélla...).

No llevo más de cincuenta páginas, así que no puedo contar mucho, pero tengo muchas esperanzas puestas en el libro. Antes de comprarlo (tengo la versión para libro electrónico) estuve mirando las opiniones que habían dejado algunos lectores en la página de la fnac, y una de dos: o el libro es buenísimo o el autor paga bien por reseña. Espero que sea lo primero...

3. Los Juegos del Hambre, de Suzanne Collins

Ejem, éste es mi libro para la intimidad, una trilogía para adolescentes que empecé con la excusa de leerlo en inglés  y ya estoy en el tercera parte muy enganchada.

La historia se desarrolla en un país postrevolucionario que mucho recuerda a un régimen comunista pasado por la visión de un americano liberal, y en el que se organizan, a modo de amenaza y demostración de fuerza pública para la población, los Juegos del Hambre, que podría ser algo así como el programa de televisión de Supervivientes con la diferencia de que aquí no se nomina, se mata, y sólo puede quedar uno vivo, que es el ganador.

De entre todas las sagas para adolescentes ésta es para mí de las más dignas (claro, no puedo decir otra cosa) y aunque no oculto que me temo un final ñoño, eso no me impide seguir leyendo. Hay una historia de amor juvenil, cómo no, pero es el peaje que se paga en estos casos. Salvo esa parte, me parece una lectura entretenida para matar el tiempo entre Goethe y Proust :)

¡Feliz día del Libro!

martes, 16 de abril de 2013

Propuestas para mayo

Mayo es uno de los meses más majetes de todo el calendario: hay dos puentes (para los que vivimos en los madriles) y hace buen tiempo por lo general, pero todavía no aprieta la caló, así que estar en la calle es de los mejores planes que se pueden programar para este mes. Y si encima de estar en la calle, puedes hacer algo de provecho, es que ya ensanchas de tanta felicidad...

Aquí van algunas propuestas, con suficiente tiempo de antelación para pensarlo, repensarlo y liar a alguien más...

1. Fin de semana intensivo de cocina macrobiótica y yoga en Teruel.

Se trata de un seminario que se imparte en Olba, Teruel, para aprender yoga y cocina macrobiótica, que además de los consabidos beneficios que tienen estas dos prácticas para cuerpo y mente, te van a dar un aire a lo Güini que viene estupendo para el cutis.


La información está disponible en las direcciones y teléfonos que aparecen en el cartel, pero por si no se ven bien, repito: www.yogakala.net

Y además la parte de yoga la imparte una amiga de toooda la vida, de esas personas tan majas que luego te da pena separarte de ellas y luego lloras en la despedida del curso, como en los campamentos de verano...


El año pasado modificaron el recorrido a última hora para desconcierto general de las participantes (en algún caso cabreo, porque añadían 2.5 km a la distancia incial), pero el resultado fue estupendo: corres por todo el centro de madrid, puerta del sol incluida, y es muy divertido.

Al terminar la carrera hay actividades y los patrocinadores dan algún regalillo, pero mejor que hacer las interminables colas por una lata de cerveza sin alcohol con sabor a manzana (puaj) es irte por ahí a tomar un buen desayuno después del esfuerzo y las risas.

El resto de ciudades y fechas también se puede consultar en la web oficial, aquí

Las inscripciones, aquí.

domingo, 14 de abril de 2013

caber o no caber

Ya no quepo en mi ropa.

Pensé que me iba a hacer ilusión el momento tripa, pasar del "parece un flotador" a "le cedo el asiento porque está visiblemente embarazada" pero no.
 
Por una parte, mi tripa sigue pareciendo un flotador que se infla. No se hace redonda. Y por otro, todo me aprieta y odio la ropa premamá. Porque es toda igual y toda fea, y los pantalones premamá están hechos por tu peor enemigo, quedan horribles. A mí me gusta mi ropa, lo que yo quisiera es tener las mismas prendas o parecidas, pero adaptadas a una tripa-flotador. Pero eso no existe... Y ahora busco en las colecciones de verano de las tiendas a las que iría normalmente ropa que pueda servirme en este tiempo.
 
En el catálogo de primavera-verano de Nice Things hay algunas cosas que creo que pueden hacer el apaño:









¡Buen día!

Fotos: nicethings

viernes, 12 de abril de 2013

ideas para decorar con wasi tape II

La velocidad a la que se expande el wasi tape en nuestro país es directamente proporcional a las ideas para usarlo que puedes encontrar en la red...


Todas las que he seleccionado para este post tienen que ver con los niños, pero naaaada que ver con mi situación personal ¿eh?


 





 

Yo sigo siendo una chica dura, las fotos de habitaciones en tonos pastel no me ablandan, jeje...

¡ Buen día!

fotos: apartment therapy
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