jueves, 31 de mayo de 2012

se hizo la luz

Se supone que hoy era el último día que el Chino y yo íbamos a pasar como alquilados. El domingo pasamos toda la mañana llevando las cajas a nuestro nuevo hogar, y con la ayuda de los amigos  terminamos la mudanza. Pero esta noche dormiré en el piso de alquiler. Y la que viene. Y las siguientes durante al menos dos semanas más. ¿Por qué? porque no tenemos luz, oiga. Tampoco gas. Y dar de alta estos servicios es difícil, muy difícil....

Después de la experiencia con las compañías eléctricas, no me extraña que Dios sea tan popular en el mundo. Dios creó la luz el primer día, lo que es un claro ejemplo de rapidez y de planificación. Yo llevo dos semanas intentando que me la den a mí, y nada de nada, el feliz acontecimiento no tendrá lugar tampoco esta semana, ni tendrá lugar nunca a menos que desembolse todo lo que cuesta tener la instalación como la Ley manda. 



El gas es otro tema. De las gestiones se encargó el Chino porque te tocó en el sorteo ante notario del reparto de tareas. Pobrecito mío, casi me lo matan. Entre tres compañías distintas consiguieron convertir al hombre tranquilo en una bestia furibunda . Paso a relatar los pasos de tan duro cambio:

1.El Chino ve en el portal que la compañía que se encarga de los contadores es X, y procede a llamar para que nos gestionen el alta.

2.X contesta con que distribuyen gas pero no comercializan (aaahh, cosas de la liberalización de la energía), por lo que recomienda llamar a otra compañía que luego deberá solicitarles a ellos el alta.

3.El Chino llama a otra compañía, Y, que tras tres horas leyendo las condiciones de un contrato, afirma que en unos días tendremos gas.

4. Días de silencio, sin gas (concretamente 7 días laborables)

5. El Chino llama a Y, que le dice que su solicitud ha sido rechazada porque el distribuidor requerido (recordemos: X) afirma que no distribuye gas a nuestro edificio. Preguntados por quién distribuye, afirman que es Z, otra compañía.

6. El Chino llama a Z, que no saben/no contestan pero tampoco distribuyen, y dicen que es de X.

7.Resumen para que nadie se pierda: X dice que distribuye Y, Y dice que distribuye Z, y Z que el distribuidor es X. A ver quién me resuelve esta ecuación...

En este punto de la historia, el Chino adopta un gesto que da tanto miedo que tengo que paso a ser el polo positivo de la pareja para darle ánimos. Todo esto me recuda mucho al cómic de "Las doce pruebas de Astérix", que viene que ni al pelo por la prueba de la burocracia.


El consejo (MUY EN SERIO): si vais a comprar o alquilar un piso, estad bien seguros que NO han dado de baja la luz y el gas, porque darlos de alta de nuevo (no me refiero a un cambio de titularidad, sino a un alta) es más difícil que aprobar una oposición a notario.

¡Buen día!

jueves, 24 de mayo de 2012

la camiseta nº5

Yo no sirvo para guardar secretos. Mejor dicho, no sirvo para guardar mis propios secretos.

No hace falta que me torturen ni me interroguen, canto a la primera. He confesado todos y cada uno de mis pecados, sin necesidad de entrar en un confesionario (ni de Gran Hermano ni del otro). 

Y ahora lo vuelvo a hacer, queridas, porque he pecado. He comprado en una tienda, justo cuando me había prometido no hacerlo, al meter toda mi ropa en las maletas para hacer la mudanza y ver que tengo de todo. Y lo peor es que he caído en la prenda que más tengo en mi armario: la camiseta de rayas marineras. 

Con la nueva ya tengo cinco camisetas de éstas. Cada una tiene algo diferente, me digo a mí misma, pero en esencia es lo mismo: camiseta de rayas.

Esta última es de COS. Me gusta su tacto, el color y que la manga llega por el codo.

foto: www.cosstores.com

No creáis que sois las primeras en saberlo. Le confesé mi reincidencia al propio dependiente que me cobró en la tienda. Digo yo que esto de chivarme de mí misma y mi tendencia a las rayas tiene una relación preocupante: ¿querré ser presidiaria...?

Buen día...

lunes, 21 de mayo de 2012

dos de mudanza

Bueno, en el título he puesto dos, pero en realidad de mudanza hay uno y medio, y el medio (que soy yo) va menguando, así que dentro de poco será sólo el uno (que es el Chino) el que cargue con las cajas.

Te quedas tan pelao de pasta con los gastos de una hipoteca que lo de hacer tú mismo la mudanza no parece mala idea. Nosotros no tenemos muebles, vivimos en una casa alquilada ya amueblada, únicamente tenemos una estantería malucha del ikea y una columna para cd´s (qué antiguos somos), así que lo de hacerse la mudanza parecía fácil.

Pero de fácil nada. Por lo pronto, yo tengo dos contracturas en la espalda. Y me desespero cuando veo la cantidad de chorradas que he podido acumular en todo este tiempo. Y eso que tiro cosas, ¿eh? doy más viajes al contenedor de ropa usada que un estudiante a la nevera (por decir algo).

Yo echo una mirada al salón (que es básicamente el 90% de la casa donde vivo de alquiler), y me pregunto por qué la cosa no avanza si llevo ya ocho viajes a la casa nueva. Si tengo todo el armario y toda la cocina por empaquetar, ¿qué coj... hay entonces en las cajas que, mi espalda da fe, ya me he llevado? la respuesta la conocí ayer. Lo que hay en las cajas son zapatos, zapatos de invierno. Y me enteré ayer porque salí a la calle y me cayó una tramba de agua muy seria, y como no había podido coger zapatos apropiados, porque ya estaban empaquetados, me mojé los pies pero bien.

Pero lo de la lluvia no es NADA comparado con el episodio del sillón. Por avatares del destino, mi sillón  tuvo que emigrar a casa de mi hermana, quien ha disfrutado sus mejores años de firmeza. Pero el sillón boomerang tiene que volver con sus legítimos dueños, que somos el Chino y servidora, así que nos plantamos en casa de mi hermana, y lo bajamos -a pulso- entre 5 personas. Bueno, lo bajamos, lo metimos a presión en una furgoneta, y lo subimos -de nuevo, a pulso- al piso.

Dos horas para esto, pero es que queda lo mejor: el sillón NO entraba por la puerta de casa. Entre las ideas que se propusieron estuvo -y hubo consenso para llevarlo a cabo- el partirlo por la mitad. No me preguntéis cómo, pero después de 40 minutos de probar posturas, empujar y blasfemar, el sillón (¿he dicho ya que es un sillón-cama de tres plazas?) entró por la puerta.

Y cuando lo vi, tan sucio como lo habíamos dejado después de arrastralo por medio madrid, y tan chuchurrío, no pude evitar acordarme de Ross, el de Friends, y su sillón...

http://www.youtube.com/watch?v=s8FEYpYbgb0

Necesito un fisioterapeuta con urgencia.

¡Buen día!
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