martes, 10 de mayo de 2011

el sueño americano

De vuelta en los madriles.

Que rápido se pasa lo bueno. Una reflexión de todo a cien que surge siempre el último día de vacaciones, lo único que acerté a pensar cuando iba dando tumbos por el aeropuerto (siete horas de avión tienen el mismo efecto que una resaca de sangría don simón) arrastrando mi pequeña maleta hasta el metro, con el cuello retorcido (postura imposible para dormir algo) y los pelos electrificados. Ahí terminó mi semana neoyorquina y empezó la realidad. Menos mal: necesito unas vacaciones de las vacaciones.

Ya lo avisaba en el último post; como dicen en las películas, he hecho una "escapada" (me parto) a la madre de todas las ciudades, al centro del centro del centro del mundo, o lo que viene siendo Manhattan. Y claro, he hecho lo más típico y habitual: he comido hamburguesa (exquisita), he buscado la casa de Carrie Bradshaw, he subido al Empire State, y me he comprado unos levi´s tiraos de precio, entre otras cosas y entre cientos de gentes como yo. Esto es lo normal, te sale solo y sin esfuerzo, pero me queda la pena de  no haber logrado hacer otras cosas más curradas, como haber ido a saludar a Obama en la zona cero (que en realidad es una valla de obras, como las que tenemos tan vistas en nuestras ciudades) o ser "descubierta" por el sartorialista (y eso que llevaba mis mejores galas guiris).


Mi torpeza de turista se ha dado de bruces literalmente con los apresurados neoyorquinos, esos ciudadanos  estresados, multirraciales y adictos al café (así lo llaman, pero no se parece en nada al café de por aquí), poco o nada que ver con las it girls de Manhattan, ni las mujeres con altísimos tacones que vemos en los street style de las revistas y blogs. En su lugar, chicas de traje y con sus nike, vaso de starbucks en mano. Hablando de starbucks, debe haber como un millón en la ciudad, hay incluso dentro de los hoteles, de las librerías y ¡¡hasta en un banco!! Y otro negocio floreciente de la isla: los nails bars. Qué invento, todo el mundo con las uñas perfectas... y así se desvela uno de los grandes enigmas de nuestros tiempos: por qué los americanos siempre van en chanclas (llueva, nieve o caiga el sol a plomo), ahora ya sé que es porque tienen la pedicura recién hecha. El mundo ya tiene sentido.

Por una de esas increíbles coincidencias, o simplemente por el hecho de que en NY es donde todo pasa, fui al MET justo el día en que inauguraban la retrospectiva de Alexander McQueen. Ahí estuve yo, entre entendidos vestidos de negro y gafas de montura redonda, y sin poder hacer una foto (no está permitido y  soy cobarde para contravenir las normas en los EEUU,  además los guardias americanos me dan miedo). Me quedé alucinada con el trabajo del diseñador, el montaje y la tienda de regalos del museo, donde vendían hasta una reproducción en miniatura, hecha en vietnam, de sus míticos zapatos armadillo por el módico precio de 25$. Después de imaginarme explicándole a las visitas lo que eran los zapatos armadillo me decidí por comprar un imán con uno de los vestidos de la muestra, y ahora mi nevera parece otra, engalanada de alta costura by McQueen. Que pena que el contenido del susodicho electrodoméstico no acompañe.

un pisapapeles 100% McQueen



Una semana da para mucho, ya iré contando más cosas. Lo cierto es que ahora estoy totalmente embargada por el sueño americano, sensación que se resume básicamente en falta de sueño y ganas de domir por la diferencia horaria.

¡Buen día!


9 comentarios:

  1. Qué guay tu viaje! a mí también me pasa eso de necesitar descansar después de viajar, si es que no descansa uno en vacaciones, se queda peor! jajaja.
    Me han gustado tus observaciones sobre cómo visten allí y las ideas que teníamos preconcebidas de ver series y leer blogs.
    Cuenta más!
    Mua.
    Soni
    http://shoppingafternoon.blogspot.com

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  2. Si es que las vacaciones no son para descansar, jeje. Otro de los mitos neoyorquinos son los taxis: los están cambiando por toyotas totalmente equipados que les quitan el encanto que las películas nos habían mostrado. bss

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  3. Oyeeee, me ha sabido a poco!! Cuenta más!! :-)

    La vuelta del viaje a Egipto la recuerdo como una de las peores que he hecho en avión. También llegué con el cuello torcido y con muuuucho sueño.

    Dulces sueños...

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  4. Me alegro mucho de vuestro fantastico viaje, nos hemos acordado mucho de vosotros esta semana. Que envidia mas grande...., bueno espero la segunda parte con ansias.

    Besos y que descanseis, Sandri

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  5. tienes que contar mas cosas! cuando te recuperes claro!

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  6. Me ha gustado tu pequeña y amena narración de parte del viaje. Tengo ganas de ir, y hacerme una foto en el portal de Carrie. Ciao! ;)

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  7. Leo por aquí que te invitan a dar más detalles de tu fantástico viaje. Yo padezco de una anomalía que no me permite hacer ni un pequeño balance de lo que he visto a la vuelta de vacaciones. Suelo necesitar semanas para empezar a ordenar las ideas, por lo que tu primera entrada me ha parecido genial. Y gracias por explicarnos lo de las sandalias, yo también me lo había preguntado siempre. :)

    ¡Bienvenida a tu city! Un beso.

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  8. Bienvenida! como siempre un post bien explicado y con mucho humor,que bien que vieras en directo al MET.
    Bss
    vistetedeseda.blogspot.com

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  9. genial McQueen pero.. 25 pavos por una réplica en miniatura de los armadillo...

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¡muchas gracias por comentar!

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