viernes, 30 de abril de 2010

Maneras de vivir (y caminar)

Esto no es una entrada sobre moda. De hecho, difícilmente puede éste ser un blog de moda, porque la que escribe gusta de leer revistas y visitar todos los blogs de moda, pero el día que repartieron el gusto y el estilo debía estar reunida, porque no me tocó nada. Así que supongo que sólo es un blog, sin adjetivo calificativo.

No obstante, me reconozco una voyeur de la moda. Ficho a todo el mundo en el metro, cantera inagotable de ideas e inspiraciones. Una de las cosas que más me gusta es ir andando por la escalera mecánica para poder ver los zapatos de la gente. Pero cuando voy a las tiendas, soy incapaz de elegir con gracia. De hecho, si hubiera zapatos Gorila de mi número, como los que llevaba al cole de pequeña, me los compraría (¡¡menos mal que no hay!!), por aquello de que son cómodos y duran mucho (esta idea me la debió grabar a fuego mi madre).

El caso es que el otro día me adentré en una tienda de Bimba & Lola, atraída por el descuento del 30% de mid season (o media temporada, que diría Cervantes, si escribiera un blog de moda). Y encontré unas sandalias con tacón, monísimas ellas. A priori, no parecían muy cómodas. A posteriori, tampoco. Me las probé y me paseé por la tienda un buen rato,sé que fue mucho tiempo porque dejé un surco en el suelo de tanto pasear. Pero no las compré. No me imaginaba corriendo con ellas para cruzar la calle, ni siquiera caminado más de treinta minutos. En los conflictos entre fashion y comodidad, siempre gana lo segundo. Es decir, que si tuviera que elegir entre unos Louboutin y unos Gorila, pues... pues... nada, que este ejemplo es muy tonto.

En fin. De carreras con tacones, por ahora nada, pero el domingo me pongo mis zapatillas y me voy a correr al Retiro la Carrera de la Mujer, eso sí, con los ojos cerrados. No es por chulería, es que pasan lista a las 7:30h de la mañana, y yo no estoy programada para funcionar tan tremprano los domingos.

¿Algún consejo o truco para aguantar zapatos de altura?, ¿esa habilidad se tiene o se consigue con el tiempo?

lunes, 26 de abril de 2010

Jornadas de blogs de moda (II): lo que el ojo no ve

A estas horas llevo ya un empacho importante de crónicas sobre las jornadas, en cada descanso del trabajo he buscado por la blogosfera para enterarme de todo, para saber quién era quién. Enganchada del todo. No he puesto tanto interés ni el día que se casó la Leti, no digo más.

Claro, es que yo no me llevé la cámara de fotos, entre otras cosas porque no tengo, es una larga historia que termina en un aviso: las baterías de las Casio duran dos años y luego mueren, sin posibilidad de revivirlas. Me pregunto si hay un cielo para las baterías, o su existencia termina en un contenedor de media markt.

El caso es que el viernes llegué yo, corriendo y mojada (el del tiempo no dijo nada de lluvia), al Museo del Traje. Como muchas otras, recién salida del trabajo. Yo llevaba mis pintas de casual friday ministerial, o lo que es lo mismo, de un cutre que no veas. Nada de street style, vaya. Aunque si existiera un outlet del street style, tendría sección fija.

Bueno, como la vida es así de generosa, cuando llegué ya le habían dado mi acreditación a otra persona con la que al parecer comparto apellido, con lo que pasé los dos días con un nombre distinto al mío colgado del cuello. Fue muy raro, sobre todo porque no me pegaba nada el que me colocaron.

Después de tres horas de conferencias, recreo. Yo salí directa a la cafetería haciendo acopio mis últimas fuerzas, que habían ido cediendo al hambre y la sed. La cafetería, cómo no, llena, y un solo camarero. Estuve a punto de robar un pan pero me pareció feo. Como el hambre no cesaba, entré a la desesperada en la tienda del Museo. Los libros alimentan la mente pero no el estómago, así que busqué entre los souvenires algo que llevarme a la boca. Y mira por dónde, algo encontré: ¡lacasitos!
Hacía que no comía lacasitos, yo qué sé el tiempo (lo digo con voz de abuela cebolleta), y los recordaba más ricos. Claro, antes todo sabía mejor (más abuela cebolleta).

El sábado, madrugón, pero con recompensa: L´OREAL nos regaló una máscara de pestañas en primicia mundial, me puse contentísima. Por cierto que la he probado ya, y la primera impresión fue buena, pero luego las pestañas se me quedaron como piedras. Seguiremos informado...

Lo mejor de las jornadas, las intervenciones de las blogueras. A la última charla no pude asistir, pero luego pude verlo por internet. Y la party me la perdí, pero bueno, tampoco iba vestida para la ocasión.

Lo dejo ya que está quedando muy largo.

La idea era escribir una entrada de tomas falsas, pero sin cámara y sin haber alternado, era difícil. A ver si me toca el cupón del sorteo del día de la madre y me compro una cámara güena. Y a mi madre la invito a churros.


domingo, 25 de abril de 2010

Jornadas de blogs de moda: diez eran diez las conclusiones que saqué

El viernes 23 y el sábado 24 tuve la suerte (y lo digo a pesar del madrugón que me tuve que dar el sábado) de poder acudir a las jornadas sobre blogs de moda que Patricia González Aldea y María Giraldo Bombín habían organizado en el Museo del Traje de Madrid.
Supongo que cada uno de los asistentes tendría sus objetivos, en mi caso, como soy una novata profana en el tema, se centraban en conocer las herramientas que te permiten mejorar el blog y conocer a gente interesante y sabia que se dedica a esto. Lamentablemente, sólo pude cumplir el primero, y eso que la sala de conferencias estaba repleta de gente interesante y sabia (entre los que destaco a Marina Conde, de El Vestidor Conde, de la que ya estaba enamorada platónicamente y el escucharla mejoró la buena opinión que tenía de ella y de su trabajo); Y es que a veces no controlo mis poderes de invisibilidad cuando estoy en público, y claro, la gente no me ve. Pero es involuntario.
El caso es que he hecho una lista de conclusiones, que no eran exactamente diez, pero como es un número redondo, y queda mejor poner éste que siete u ocho, me he estrujado las meninges y he sacado las que me faltaban.
Empiezo:
1. Un bloguero tiene que ser honesto. Aaah, parece una cosa fácil pero no lo es..., o al menos con tanto regalito de las marcas (eso parece). Yo como funcionaria no puedo recibir regalos, aunque como blogera sí... . Vaya, que si el Bigotes me ofreciera un Vuitton, como supuestamente le ofreció a alguna alcaldesa, le diría que pasara por el buzón de Lavapiés, jeje. (Espero no tener que explicar nunca esto ante un juez).
2. Hay que trabajar por la calidad del blog. Currarse contenidos, y en esto hay que tener en cuenta al menos dos cosas: cuidar la ortografía y respetar los derechos de autor (muy recomendable, que en la cárcel no dejan utilizar ordenadores).
3. Es vital conocer todas las herramientas informáticas que tenemos a nuestra disposición. Para todo: para saber quién te lee, para aumentar el número de visitas, para mejorar tu imagen... . yo soy una pardilla y he alucinado con todo lo que se puede hacer, jó, es que me quedé en el nivel básico de lo básico, pero he hecho propósito de enmienda.
4. Diferenciarse. En la Administración decimos muchas veces que "el conocimiento no se crea ni se destruye, solamente se corta-pega". Pues oiga, a encontrar las 7 diferencias, como en el juego. En ello estoy.
5. Generosidad. Ya lo sospechaba, pero los testimonios (parece el Diario de Patricia) confirmaron que los blogueros dedican muchas horas y esfuerzo a la causa por amor al arte, lo que nos lleva al siguiente punto.
6. No se puede vivir de esto (aunque puede abrirte algunas puertas).
7. La moda es como cada uno la vive, y por eso cada uno tiene la posibilidad de reflejar su visión en su blog.
8. Los blogs evolucionan, porque los que lo escriben lo hacen.
9. Tu blog es tuyo. Tú mandas y haces con él lo que quieras (qué sesuda, jeje).
10. Una conclusión personal (un poco por rellenar): después de escuchar a Teresa de la Cierva, la periodista de moda que participó en la mesa sobre Belleza y bloggers, he abierto los ojos: yo quiero ser periodista de belleza y probarlo ¡todo, todo y todo!
Mejor que leer este rollo es poder atender a las conferencias y que cada uno saque sus conclusiones:
http://www.livestream.com/fashionblog

jueves, 22 de abril de 2010

La zona donde trabajo tiene mucho peligro para el bolsillo. No lo digo porque haya carteristas (que los habrá, digo yo), sino porque hay unas tiendas estupendas que abren a mediodía. Ahí está la clave: cuando deambulas después de haber comido de taper, haciendo tiempo hasta que se haga la hora de volver a trabajar por la tarde, vas y te encuentras con que los templos del consumismo están abiertos. Y claro, ¿qué vas a hacer? entrar y comprar. O no, porque yo normalmente no pico, me quedo pegada en los escaparates como si tuviera ventosa y así soy capaz de quedarme un buen rato (me dan miedo todas las dependientas y más los dependientes, anulan mi voluntad y pueden hacer que compre cualquier cosa).

Pero a veces pasan cosas (como diría Tony Soprano), y el otro día, de camino al trabajo, tralarí-tralará, pensando en lo mal que va el país, en el caso gürtel y en garzón, y en lo duro que es ganarse el pan y el tofu de cada día, topé con una tienda de ésas que están llenas de tesoros, y que huelen fenomenal, y que hacen que te acuerdes del verdadero significado de gürtel (cinturón, en alemán). Así que entré y pasó lo que tenía que pasar: lo ví y lo compré. Bueno, lo ví, salí, y pase una semana pensando si merecía la pena. Después volví y lo compré.

Es bonito y sigue en la bolsa, porque tengo miedo de mancharlo y porque no veo la ocasión de sacarlo de paseo. Aquí dejo una foto de mi BOLSO:

Nunca he probado a llevar un clutch, ¿es cómodo? por ahora lo paseo por mi casa, en espera de una ocasión mejor, jeje.

Por cierto, la tienda se llama "The Corner" y está en la calle Orellana, 12 (por la zona de Las Salesas, en Madrid).

martes, 20 de abril de 2010

¡¡extra, extraaaaaa...!!

Las revistas ya han salido. Las de moda, claro.

Todos los meses el mismo ritual: el día D, estratégicamente anunciado en las revistas del mes anterior, paro en el Vips al salir del trabajo y me tomo mi tiempo en ojear todas las publicaciones, por dentro y por fuera (esto sólo es posible en el Vips) para decidir qué temas interesan más, para deleite propio y cabreo del encargado, que coloca una y otra vez la mercancía de la estantería donde nos arremolinamos todos los gorrones revisteros (somos legión).

Leo por encima y veo a celebrities o modelos photosopeadas bajo titulares como "fabulosa a cualquier edad" (esto sólo vale para la Preysler), "melena perfecta" (imposible del todo) , "los básicos que amarás" (sí, platónicamente, porque no puedo pagarlos), "especial buenos precios" (si leo esto la revista cae seguro...); Y así, infinidad de temas propuestos mes tras mes con la misma pauta que en años anteriores, y que es tan familiar como la semana fantástica y los ocho días de oro de El Corte Inglés, o el turrón que vuelve a casa por Navidad.

Que conste que esto no es una queja, me gustan estas rutinas. O a lo mejor ya me he acostumbrado y creo que me gustan, vete tú a saber, es lo que tienen las rutinas. El caso es que el día que salen las revistas, yo voy tan contenta, y cuando ya he elegido una, subo a casa, me preparo algo rico (rico es un eufemismo para súpercalórico), y paso las páginas con cuidado,  me gusta alargar el momento de descubrir las fotos, cosas que me gusten especialmente, colores, y hasta anuncios (excepto si son anuncios insertados con un papel más duro, de esos que hacen que la revista se abra siempre por esa página. Esos los arranco).

Una cosa que no me gusta de las revistas son los regalos, así que me compro las revistas mini.Salvo honrosas excepciones, los regalos, a los que llamaré presuntos regalos, porque no me creo que sin regalo  cuesta la revista 5€,  intentan llamar nuestra atención y competir en el difícil mercado del kiosco, para que nos llevemos con nosotros la revista a casa.

A mí antes me encantaban, pero ahora creo que los he visto todos. De verdad, creo que los he visto todos, o por lo menos a mí me suena haber visto el mismo bolso varias veces, aunque cada mes lo diseñe alguien distinto... Además, algunos de estos presuntos se ganan la categoría de "pongos"*.

El caso es que hoy, he salido del Vips con mi revista y un helado. Y mientras leía y lamía...¡¡horror!! estamos en el mes del "especial culo"...¡glups! se me ha atragantado el helado... pero no se me ha quedado en la garganta, ni el duodenal, noooo: se me ha quedado entre el trasero y las cartucheras. Para siempre.

Debe ser que las revistas del mes de mayo es mejor leerlas mientras haces spinning, es la única manera de sobrellevar "la puesta a punto" sin caer en depresión, aunque ya es tarde para mí.

Ahora que lo pienso, debería haber comprado la misma revista, pero con regalo. A falta del cuerpo 10 (este año me queda para septiembre, no llego ni al aprobado raspado) tendría mi regalo de consolación...

*pongo: abreviatura para todos aquellos objetos inútiles que estorban y que al recibirlos se exclama:
 ¡¿ dónde coj...lo pongo?!




sábado, 17 de abril de 2010

A fin de semana lluvioso, ganancia del ocio

Con este pareado tan cutre, que me sirve de título, planteo algunos planes recomendables para salir a la calle aunque esté gris y diluvie..., que le vamos a hacer.

El circo. Para bien o para mal, nada que ver con los payasos de la tele (los oficiales, no los personajillos de la tv). El viernes estuve (cortesía de mi cuñaaaaaa) en el Teatro Circo Price, viendo un espectáculo más que recomendable: Psy, de Les 7 Doigts de La Main.

Aquí dejo una muestra:


Si el plan gusta, hay que decirdirse deprisa: sólo dura hasta este domingo, 18 de abril.

El plan por antonomasia una tarde/noche de lluvia: cine-cine-cine, más cine por favoooor...

Alicia en el país de las maravillas, en 3D o 2D, pero hay que verla. Yo estuve el jueves, cortesía de nuevo de mi cuñaaaaa -qué chollo- y me gustó mucho, no sé si porque fui gratis, y de esta manera soy mucho más indulgente o no, pero de cualquier manera, mejor que quedarse en casa, creo.

Los museos de Madrid tienen una buena oferta, pero destaco una opción concreta por su excelente relación calidad-precio (la entrada es gratuita), y porque además termina el jueves 22 de abril: La exposición IMPRESIONISMO. UN NUEVO RENACIMIENTO, en la Fundación Mapfre, en la sede de Paseo de Recoletos, 23.

El lunes (¡por fin!) pude entrar a visitar esta exposición que presenta las joyas impresionistas del Museo D´Orsay de París, que ofrece una visión global de este movimiento con alguno de sus cuadros más representativos. La pega: el lugar es pequeño, por lo que las estrecheces están aseguradas...

Otro plan: musiquita bajo cubierto. A la Sala Clamores hemos de ir, no con una bota, sino con las dos, para no mojarnos los pies.

¡Buen fin de semana!

miércoles, 14 de abril de 2010

pretty woman...

...walkin´down the street..oooohh, pretty womaaaaaaaaan
Qué jovenes éramos la Roberts y yo cuando estrenaron esa peli, oiga... (yo más que ella), y cómo ha pasado el tiempo desde entonces (peor en mi caso).

La Roberts le pone ahora cara y, sobretodo, pestañas, a una nueva máscara que probé el otro día en un curso de maquillaje gratuito en El Corte Inglés de Castellana, cortesía de Lancome (acabo de descubrir que mi ordenador no tiene el símbolo del sombrerito) al que asistí junto con la mia mamma y Montse, una gallega de ojos azulísimos a la que conocimos allí.

Me lo apunté todo para poder dejar constancia de la experiencia en el blog, pero no me hice fotos porque ya intuía que no iba a quedar como Julia, aunque el resultado fuera más que digno, jejeje...

Ya que no compré nada, más por indecisión que por falta de convicción, voy a hacer un poco de publicidad, poniendo nombre y apellidos a todo lo que probé (que fue mucho):

Paso 1: la leche. La desmaquillante, claro. No puedo apuntar cuál porque en ese momento no me fijé, pero dejaba la piel estupenda. Yo me desmaquillo con jabón y la diferencia es notable, y es que sigo con mis costumbres de joven aunque tenga taitantos, jejeje...

Paso 2: la releche. El tratamiento completo de la línea Génifique que le deja la piel alucinante, oiga. Primero, el activador de juventud, que es como un sérum pero que no es un sérum, y te deja la jeta como una bombilla, toda luminosa ella. Después la crema hidratante de cara y contorno de ojos, estupendas de verdad, dejan muy buena sensación en la piel.


Paso 3: el corrector. Indispensable en mi caso. El que probé, Flash Retouche, es iluminador y el formato es similar al del Touch Eclát de YSL. Es bastante cubriente, pero aunque en un primer momento me pareció el milagro antiojeras, luego el efecto se pierde, aunque tengo que decir que mis ojeras pueden con todos los correctores que les eche...

Paso 4: el fondo de maquillaje, con brocha, matizado con polvos (Teint Idole Ultra). No soy fan del maquillaje, nunca queda natural, así que me aplicaré aquello de "si no puedes decir nada bueno, no digas nada".

Paso 5: Polvos de sol, Terré Dorée. Bien, aunque me gustan más los míos. Indispensables en mi caso, si se me olvida este paso y el corrector, me confunden con la chica de la curva en los semáforos, y no es plan, que la gente lo pasa mal.

Paso 6: Ojos. Lo pongo todo junto que estoy haciendo esto más largo de lo que fue. Con el khol (marrón), nos enseñaron un truco estupendo: hacer una raya gruesa que no llegue hasta el final del ojo y difuminarla después con un pincel hacia los lados y de forma ascendente. Luego, sombra marrón chocolate y mucha máscara de pestañas (hypnose precious cells, en marrón: ¡buenísima! te cambia los ojos, yo la tengo apuntada en mi lista de compras necesarias).



Paso...¿7?: colorete. Yo soy tímida poniendo, pero Alejandro, nuestro maestro, me enseñó a distribuirlo bien y aunque al principio me veía rara, tengo que reconocer que queda muy bien.

Último: gloss, Juicy tubes en tono peche. Pegajoso, como todos. En esto la ciencia no ha avanzado mucho.

Conlusión: dos horas en El Corte Inglés para estar divinas de la muerte. ¡Y gratis! Bueno, la idea es que compres, pero yo estas cosas tengo que meditarlas, que bajo los focos del stand todas tenemos la piel perfecta, y cuando llegas a casa, te das cuenta, invetiblamente de dos cosas, a saber: que el maquillaje pierde su condición de milagroso, ¡¡y que ya tenías el mismo producto en casa!! (yo, por ejemplo tengo ¡tres! sombras moradas y nunca me pinto los ojos...).

Pero la máscara de pestañas, cae. Seguro.

martes, 13 de abril de 2010

Berlín, wartet für mir!

He querido poner: "Berlín, espérame", pero vete tú a saber... Yo he hecho el esfuerzo pero mi alemán no da para mucho, aunque he aprobado (casi) todos los exámenes de mi curso on-line (Goethe debe estar removiéndose en su tumba) y por eso me he lanzado, a escirbir esto con una alegría fuera de lo común para una triste como yo, pero es que tengo motivos, a saber: ¡se terminaron las clases! (corrección: se acabaron los remordimientos por no llevar al día mis deberes de alemán), y, sobre todo: ¡¡me voy a Berlín!! (el chino también viene, claro, nos vamos en amor y compañía).


Bueno, todavía queda mucho para el viaje, y hay que matar el tiempo de espera, que además no tenemos fiestas a la vista: me he inscrito en la Carrera de la Mujer (2 de mayo, ¡animaos!), en un curso de maquillaje (si no salgo como Gisele Bündchen lo consideraré un TIMO), y me he comprado el juego de "aprende alemán" de la Nintendo (sé lo que pensáis: eso NO puede ser un juego, yo también lo pensé cuando fui a patentar mi idea del juego de ganchillo para la wii y me dijeron que no: si no aceptan eso, deberían haber rechazado también estos juegos para aprender idiomas).

Jawohl!

PD: teutones y germano-parlantes: uníos y sacadme de mis errores gramaticales.

jueves, 8 de abril de 2010

rebajas de primavera en comptoir des cotonniers

Una buena noticia para mí:

Del 8 al 14 de abril, en las tiendas de Comptoir des Cotonniers, una selección de prendas con descuentos de hasta el 50%...
 
Ejemplos (que lo he visto yo con mis ojos):


foulard: de 65 a 52€ (-20%), vestido: de 95 a 66,50€ (-30%)


Vestido: 125 a 100€ (-20%)

chaqueta: de 185 a 129,50€ (-30%); falda: de 95 a 76€ (-20%)

La chaqueta me decpecionó un poco en la mano, pero la falda está fenomenal... Hay muchas cosas de plena temporada, merece la pena pasar, porque la ropa de esta firma francesa se amortiza, porque es muy ponible y sencillita pero con un toque de "charm"...

¡Qué invento las rebajas de media temporada, oiga!


miércoles, 7 de abril de 2010

CUANDO VENGAS A MADRID...(II)




Estamos monotemáticos, oiga. La Gran Vía de Madrid cumple 100 años, es imposible vivir en los madriles y no haberse enterado (y saturado) de la noticia.

Yo no llevo la cuenta de las veces que he pasado por allí, sería absurdo. Es como contar las veces que abres la puerta de tu casa. Incluso cuando vivía en el norte periférico, cogía un autobús solo y exclusivamente para pasear por la granvía (en minúsculas y todo junto). Sólo por estar por allí, para recordar que era de madrid, porque a pesar de que en mi DNI pone que he nacido en Madrid, de que mi madre es del mismo Lavapiés, de que mi padre ha pateado cien veces cualquier calle del centro, mi barrio no tiene nada que ver con la granvía, aunque como cualquier madrileño de nacimiento, no conozco  las calles por su nombre, aunque viva al lado (ni digo "ejjjque", ¿eh?). Es algo que los amigos de fuera no entienden: "¡pero si vives aquí!" Ya, pero no voy mirando el nombre de las calles, yo tengo que ir mirando al suelo, con cuidado para no caerme en una zanja o darme con un "gallardonito"-un bolardo-que eso duele mucho, y además no te puedes parar a evaluar daños porque te atropellan los viandantes, que por aquí siempre vamos corriendo a todas partes. Además, la mitad del tiempo me desplazo en metro, así que no sé ni por dónde voy.

Además, no me hace falta porque pertenezco al grupo de gente que no usa ni necesita coche en esta nuestra ciudad (somos muchos, aunque no lo parezca a juzgar por los atascos). Sin embargo, un mal día, cuando me dieron el carné de conducir (me lo saqué para salir de la ciudad),  mi padre tuvo la genial idea de llevarme  por el centro-centro. Lo que viene siendo la centenaria, vamos. Ese día, estuve a punto de cogerle manía para siempre. Menos mal que no fue así, porque evitar pasear por ella no hubiera sido fácil...


                                                               la Gran Vía, de Antonio López


A un conductor novato, se le cala el coche, eso lo sabe todo el mundo. Si es tu primer día después de abandonar la autoescuela-nido, peor. Si el coche es nuevo y gasolina, peor todavía, esto también lo sabe todo el mundo. Mi padre lo sabe, por su supuesto, pero es que él nunca ha sido partidario del "aprender jugando". Así que me llevó a los astascos de la granvía no sé por que razón, a lo mejor para "forjarme el carácter", pero el caso es que pasó lo que tenía que pasar: se me caló en todos y cada uno de los semáforos de la ahora homenajeada, en algunos casos, varias veces... .
Ese día en los partes del tráfico en la radio informaron de un conductor que estaba obstruyendo la circulación, o tal y como lo veía yo desde mi asiento: una pobre diabla que estaba sudando la gota gorda con un copiloto que ni se inmutaba (aunque estoy segura de que por dentro mi padre lo estaba pasando mal, no por mí, sino porque se hubiera unido a la pitada encantado, pero claro, yo me hubiera chivado a mi madre). Así que no sé si yo he sobrevivido a la gran vía o la gran vía ha sobrevivido a todos los que, como yo, hemos contribuido al aparente caos que soporta.

Ahora que lo pienso, la granvía es como esas abuelas que al cumplir los 100 años revelan el secreto de su longevidad: beber y fumar a diario. Que marcha tiene la abuela, ésta nos entierra a todos...

A todos nos ha pasado algo en la granvía, ¿alguna anécdota para el centenario?




lunes, 5 de abril de 2010

le pain quotidien (léase luh paN koh-ti-dyaN).

"Estaba yo disfrutando del mejor bocadillo de calamares con mayonesa que había comido jamás, cuando...". Con esta frase tan peculiar comenzó un día mi jefe una conversación, un día cualquiera, en el palecete que nos sirve de lugar de trabajo. En ese momento yo estaba francamente intrigada sobre hacia dónde iría el relato, imaginando las historias más dispartadas, pero no fue sino otro rollo normal del trabajo (que desilusión más grande).

Esta forma de iniciar una conversación (en realidad, un monólogo), me hizo mucha gracia (el resto, nada). Mola pensar que puedan sucederte grandes aventuras al degustar un manjar, o eso me gusta pensar. Por supuesto, tendría que pertenecer a la categoría de "comida rápida", porque las aventuras suelen tener entre sus elementos característicos, el movimiento, y no se puede vivir mil aventuras con un plato de fabes o un solomillo, o por lo menos no lo veo (yo es que crecí con los "Goonies" y para mí esa historia es el ejemplo perfecto de aventura, que todavía aspiro a revivir algún día, antes de que los achaques de la edad me lo impidan...).

Puestos a empezar la aventura comiendo, elegiría sin duda el bocadillo de pollo asado de Le Pain Quotidien. Rico, rico...¡tan rico que le estoy dedicando una entrada en este mi humilde blog! De hecho, una de las razones por las que no podría dejar de comer pan, ni aún a las puertas de la operación bikini (y eso que este invierno de frío polar ha hecho verdaderos estragos en mi sufrido chasis) es este bocata. La otra razón, el pan con chocolate (pilar de las meriendas infantiles, y la única receta que preparo bien). El bocadillo lleva pollo asado, huevo, tomate, lechugas y una salsa que pica que me encanta y me hace llorar a partes iguales, porque es fuertecilla, la verdad.

Lo bueno de esta panadería, que sirve desayunos, comidas y cenas, es que todos los ingredientes que utilizan son orgánicos, y se nota. está todo buenísimo, hay mucha variedad de ensaladas, platos para compartir y unas bebidas muy ricas y originales (buenísimo su zumo de manzana y jengibre) y además los locales son muy entretenidos, tienen una mesa comunal y un despacho de pan estupendo. Y además no se puede fumar, que para mi ropa y mi pelo es un descanso. Una pega: es carillo, pero siempre está lleno, así que supongo que el sentir general es que merece la pena.

Si a alguien que no conozca aún estas panaderías belgas le apetece pasarse, dejo las direcciones (por ahora sólo en los madriles, que es donde habitamos los ciudadanos más necesitados de comida natural):

-C/ Fuencarral 95
-C/ Velázquez 92 (en éste local es donde ponen el bocata más picante, aviso)
-C/ Gran Vía 46
-Centro Comercial El Zielo, Avenida de Europa 26 B, Planta 2
28224 Pozuelo de Alarcón (aquí no he estado nunca, no soy partidaria de ir a centros comerciales)
 
au revoir!
PD: la pronunciación viene en su página web, es curioso.

domingo, 4 de abril de 2010

DE BODA

Reacciones a una invitación de boda, hay muchas. Tantas como invitados, supongo.

Muchas veces la boda te hace ilusión, porque se casa alguien especial. Otras veces, preferirías tener apendicitis (lo suficiente como para perderte una boda, pero nada más), porque se casa, qué sé yo, el primo segundo de tu pareja, en un lugar lejano y apartado de nuestra geografía y que no destaca precisamente por su encanto.

Para estas segundas, es "apañao" ponerse el vestido de bodas anteriores, pero para las primeras apetece engalanarse. Personalmente, en ninguno de los dos casos me gusta ir a la peluquería, porque cuando oyen "boda", el riesgo a quedar como rociíto en sus peores épocas aumenta exponencialmente.

Yo este año no tengo ningún BBC, y eso que estaba dispuesta, por primera vez en mi vida, a hacerlo bien, a vestirme con gracia y salero. De esto tienen culpa todos los blogs de moda con sus especiales boda, porque enseñan muchas ideas estupendas. Aunque a mí, lo que de verdad me gustaría, es llevar tocado. Que me hace ilusión, oyes. Pero nada, no hay manera, este año que tenía el capricho tonto, no se casa nadie (corrección: se casan, pero no me invitan).

Bueno, por si acaso, voy apuntando direcciones. Una de las que más me gusta, es Mo by María Roca, una firma que te arregla cualquier vestido sencillo, que es lo que yo suelo llevar a estos eventos





En la web no lo he encontrado, pero en la tienda (c/ Conde de Aranda, 10, Madrid) tienen unos abanicos que hacen que desees que el día B haga calor. Bonitos y funcionales, no se puede pedir más.

Otra firma chula para BBC, es Beba´s closet, aunque confieso que me gusta más verlo que la idea de llevarlo: mucho color para rostro pálido (ésa soy yo). También tiene un aire de "boda telva" con el que no me veo, pero viene muy bien para salir airosas de estos eventos, rascándose el bolsillo, eso sí...


Esta es una imagen del desfile de la firma en Cibeles

Otra firma chula para apuros BBC, es Malababa (c/ Lagasca, 68). En su web no he encontrado nada de esta temporada, pero tienen complementos muy coloristas, que quedan fenomenal en cualquier vestido (yo prefiero gastar dinero en eso a un vestido demasiado "bodero" al que no le daré mucho uso, la verdad).

Todas estas direcciones las guardo para cuando me toque ir de BBC, mientras tanto, disfrutaré de la libertad de presupuesto gastando en Comptoir des Cotonniers, que ya me he apuntado algunas cosillas...



Ainssssssss, ¡¡qué ruina más grandeeeee....!!

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