lunes, 29 de marzo de 2010

cuando vengas por los madriles...

Ésta es la nueva banda sonora de los madriles...


Aunque yo tengo mucho cariño a mi ciudad, ahora mismo tengo una obra taladrándome el tímpano, y esto no sale en el vídeo, pero claro, ¡si lo enseñas no viene nadie!

Ainsssss, yo cambiaba la alfombra de claveles por carril bici, que pedalear por aquí se ha puesto peligroso...

¿Os gusta la campaña?, a los que no sois de Madrid, ¿os anima a venir?

sábado, 27 de marzo de 2010

Momento "quémepongo"

Por las mañanas todo es estrés y sueño. De hecho, surgen momentos de pánico cuando en la radio suenan las señales horarias, estás a medio peinar, a medio desayunar, completamente sopa y te enfrentas al reto del armario, como los escritores ante la hoja en blanco. ¡¡¿qué me pongo?!! Es un hecho: no tienes nada que ponerte.

(mi musa para el momento-quemepongo)

Cuando viene la inspiración, respiras de alivio un momento, pero como Murphy nunca descansa, te das cuenta que el elemento esencial del estilismo está para lavar o para planchar (por cierto que en mi caso esta situación a veces se prolonga demasiado en el tiempo, porque a mi casa no vienen a trabajar los angelitos que le araban el campo a San Isidro, ¿dónde hay que llamar para que pasen unas horas por casa?).
El caso es que llegas tarde al trabajo. Y corriendo por el camino piensas que lo podías haber evitado, si el lunes hubieras planeado los estilismos de toda la semana, y te hubieras organizado para tener toda la ropa lavada y planchada. Bueno, a mí es que me da la risa solo de pensar que pudiera llegar a organizarme tan bien.Además, la vida luego te da muchas sorpresas que trastocan todos tus planes, así que siempre es mejor tener entrenada la improvisación, por si acaso. Por que, ¿de qué sirve tener una agenda (papel, blackberry, servilletas con notas por los bolsillos o "postis" con tus tareas), cuando un día vuelves del trabajo y no puedes entrar en casa porque los bomberos han tenido que apuntalar todo el edificio por peligro INMINENTE de derrumbe? definitivamente, hay que tener un plan previsto para este tipo de contingencias. Yo lo tengo, y es que esto, me pasó a mí. Tal cual.

Un día cualquiera, sales por la puerta de tu casa, te vas al trabajo, y ya no vuelves nunca.Suurealista. Yo me quedé con la lista de la compra en el bolsillo, y, menos mal, las botas "de mi vida" (que luego sólo lo fueron ese invierno) puestas. Dentro, el resto. Incluida la colada tendida (el menor de mis problemas, pero que en su momento me tuvo absurdamente intranquila).


(mi casa sitiada por los bomberos). foto: http://www.madridiario.es/
A veces uno tiene que imaginar que las grietas de su casa significan algo. Cuando el chino y yo alquilamos nuestro mini piso por el maxiprecio, no le quisimos dar importancia. Nos autoconvencimos de que no estaban en muros de carga. Ni techos de carga. No le dimos importancia a que en nuestra casa, aparentemente, y según nuestro razonamiento, ninguna pared entrara en esa categoría vital para que un edificio se mantenga en pie.
¿Alguna vez os han preguntado qué salvaríais de un incendio? Hay que tenerlo planificado, en serio. A nosotros los bomberos nos dieron exactamente 5 minutos para sacar las cosas del piso, dos días después de precintarlo. Fue como en un concurso de la televisión: los bomberos organizaron turnos, subíamos con casco al piso, y nos cronometraban. 5 minutos no dan para mucho, pero habíamos aprendido la lección y ya sabíamos lo que había que salvar: cámara de fotos, ordenador, una lista de ropa, y mi pulsera de Hermés (regalo de mis padres de cuando aprobé la oposición, sin duda lo más valioso de mi armario, por lo que cuesta y lo que significa, ya que condensa 4 años, a razón de 8 horas diarias, de estudio, sacrificio y esfuerzo). Seguro que muchos dirías que salvaríais las fotos. Nosotros las tenemos en el ordenador, así que las salvamos.
Lo curioso del asunto es que me alegré de  no tener nada más que salvar. No tenemos muchas cosas, si hubiera tenido una colección de zapatos, bolsos caros o cualquier otra cosa, hubiera sufrido más, pero el asunto se quedó en casi nada: un mes después pudimos volver a entrar y recoger el resto.
La cosa quedó en anécdota: durante una semana fui la "ana obregón" del trabajo, comentando la situación todo el tiempo, y vestida como una payasa; bueno, no pretendo meterme con la obregón, que no estoy para querellas, es que la ropa que cogí  tenía limitadas posibilidades de combinación, así que me lo ponía todo, pero no pegaba nada. Me pasa lo mismo en vacaciones, a la hora de hacer la maleta, y eso que me empollo los especiales de vacaciones que vienen en las revistas...
Los chistes sobre los pilares de nuestro piso de alquiler actual perviven, pero mola reírse de estas cosas, porque no pasó ná, y es una anécdota para contar a los amigos, porque una funcionaria no tiene muchas posibilidades de ser "obregón" por un día. Salvo que te dediques a contestar las cartas que escribe la gente al Presidente del Gobierno, ¡trabajo que ejercí y que me dio material para más tertulias de las que puedo tener en toda mi vida!

domingo, 21 de marzo de 2010

APRENDIZ DE COCO CHANEL


¿Chanel ha sacado unos bolsos estupendos de ganchillo?, pues aprendo a hacer ganchillo, qué bonito me va a quedar mi bolso de ganchillo-hecho a mano, artesanal, estupendo... En esto iba pensando, como la lechera del cuento, cuando me apunté a un curso de ganchillo que organizaba Duduá en Madrid, en la casa Peseta (noviciado).



Cada vez que echaba un vistazo a la web de Duduá me daba mucha rabia no poder apuntarme (ellos son de Barcelona), así que cuando me enteré de que venían a los madriles, no me lo pensé.



Pero debería haberlo pensado. Mejor dicho, debería haber calculado mejor mis metas.Ya intuía que no iba a ser fácil, pero la verdad es que se me dio muy mal. Me gané a pulso las orejas de burro.  Mi añorado bolso se quedó en nada, pero a pesar de no alcanzar el objetivo, no permití que cundiera el desánimo. En la jubilación tendré tiempo de hacer gorros, bufandas y calcetines que me van a venir fenomenal porque los jubilados parecen más frioleros que el resto. Mientras tanto, y como me queda mucho tiempo para que lleguen los 67 (quizá cuando me toque la edad serán 70...) practico la cadeneta. Llevo dos semanas tejiendo algo que mengua a cada línea de forma sospechosa,  me está saliendo un triángulo de lana, y no sé qué utilidad le puedo dar, quizá una funda para señales de tráfico. (Nota: hay que aprender más deprisa, a este paso no llego sabia a la jubilación).

En las fotos, que se pueden ver en la web de Duduá http://duduadudua.blogspot.com/, sale la casa Peseta, donde tuvo lugar el curso, y otra más de la clase.



 
En otro orden de cosas, y en los tiempos muertos de espera del metro, se me ha ocurrido que a lo mejor tendría éxito sacar un juego de ganchillo para la wii, porque en la wii se puede hacer todo, y además compitiendo. Una competición de ganchillo estaría bien, además siempre hay amigos que se pican, hasta tejiendo, si hace falta.




sábado, 13 de marzo de 2010

COLOR O NO COLOR, HE AHÍ EL DILEMA

Foto:www.goop.com

Yo trabajé en el Ministerio de Vivienda. Mientras lo digo, me distorsiono la voz y me pixelo el rostro para no ser reconocida.


El caso es que era la época de las kelly finder, pero no había mucho presupuesto para nada más, por lo que yo pasaba mis horas reglamentarias en un despacho compartido con dos compañeras y conocido entre nosotras por el "cuarto de la escoba", porque era muy oscuro y estaba al final del pasillo, justo al lado del baño, olvidado de la mano de la burocracia.


Una de las compañeras emigró a un despachó con luz natural, y nos quedamos T y yo. Resulta que las dos teníamos muchas cosas en común, y además nos adoctrinábamos la una a la otra. Yo le transmití toda la sabiduría que había acumulado durante dos años sobre la (maravillosa) dieta de la zona, y ella a mí sobre la teoría de los colores. La historia de los colores se basa en que, en función de tu color de piel, ojos y pelo, te van un grupo de colores, y DEBES rechazar el resto sin pensarlo.


Ella era una estricta seguidora de la teoría de los colores. Yo tenía una fe inquebrantable en la ZONA (aunque empecé a saltármela poco a poco hasta llegar a este día, en el que he devorado más hidratos de carbono de los que podría quemar un triatleta en un ironman). Y surgió el flechazo, aunque no era perfecto: T contaba bloques de proteínas de forma indulgente, yo seguía llevando mi bufanda naranja, mi preferida entre todas mis bufandas (y son unas cuantas...).


El caso (y me estoy alargando), es que luego yo le iba con el cuento de los colores al chino. Y el chino se quedó con la copla, y ese año me regaló por mi cumple un estudio de colores. Toma ya.


Y llegó el día D, y con él, la chica de los colores...


-Chica de los colores: todo el maquillaje fuera.


-Yo: si no voy maquillada


-CdlC: Ya, ya. Fuera el corrector de ojeras y los polvos de sol


-Yo: (maldición lo ha notado. sin corrector no soy nada..., bueno, soy drácula de resaca) vaaaale


(me probó pañuelos de colores frente a un espejo con luz natural, así sin anestesia ni ná)


-CdlC: lo sabía. eres intensa-fría.


-Yo: no oiga, lo que pasa es que soy tímida y necesito tiempo para conocer a la gente.


-CdlC: que te van los colores fríos e intensos, digo.


Y hasta hoy. Mejor dicho, hasta esta temporada. He ido a Zara, y lo he visto. Verdes militares, khaki, beiges, pasteles, nude... no están en mi lista sacrosanta de colores, y yo no soy una talibana de los colores (jamás renunciaré a mi bufanda naranja), pero esto es demasiado. Me obliga a ir vestida entera de la temporada pasada, lo que es estupendo para mi bolsillo, pero me hace parecer una extraterrestre en la calle. Es como volver al instituto, seré la rarita, la que no se integra...


Ya sé que está la opción "navy", pero no puedo ir todo el día de marinerita, leñe, que además soy de secano, ¡que madrid no es saint tropez!


Así que, como me espera una mala temporada, me he dado al DIY (entre los colores -o mejor dicho, el no-color del nude y los pantalones baggy, no me ven en zara esta primavera). Pero como no sé coser, hago magdalenas (malísimo para la dieta de la zona). Total, un desastre.


Y todo este rollo, ¿pa´qué? pues porque he decidido que toda la ropa que encuentre de mis colores la voy a poner por aquí, y porque seguro que hay más frías-intensas como yo, esperando que pase la moda-nude.


Y para muestra, un ejemplo de lo inconstante que soy: una foto de GOOP de un look que me ha encantado, que no es nada de mis colores pero a las rubias les debe quedar fe-no-me-nal.




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