miércoles, 5 de mayo de 2010

El Mercado de San Miguel


No hace mucho tiempo, en una villa bulliciosa y en permanente estado de atasco, gobernada por un alcalde astuto y maquiavélico, existía, en lo que viene siendo el centro del centro castizo, un pequeño mercado popular, colmado de frutas, verduras, y otros manjares no aptos para vegetarianos. Este lugar recibía el nombre del Mercado de San Miguel y era punto de reunión de vecinos y vecinas, aunque en aquélla época se utilizaba sólo el primer nombre para referirse al plural de las personas que viven en un mismo vecindario, y es que hablo de un tiempo en el que no se utilizaba el concepto de lo "políticamente correcto".

El Mercado era conocido por la variedad de su género, los tenderos siempre tenían una sonrisa y un "¿qué te pongo, maja?" para sus clientes, ya fueran centenarios o púberes, además de informar puntualmente al personal de su opinión acerca de lo que debería hacer el presidente del club vikingo/colchonero/rayista con el entrenador de turno, lo que podía interesar o no, eso no importa porque el palique es el palique, y lo de menos es el tema, aquí y en Pernambuco.

El pequeño Mercado pasaba así sus días laborables, en horario según convenio, hasta que la campana demográfica y la llegada de guiris colorados hicieran estragos en sus ventas, y los puestos fueron cerrando uno a uno. Alguno quedaría cuando, en esta parte de la historia, nuestro alcalde entra de nuevo en escena y chapa el lugar. Años después (aquí se sabe cuándo se abre una zanja pero no cuando se cierra), se inaugura con sorpresa: el mercado tradicional se convierte en mercado cool, qué digo cool, ¡súpercool! Donde antes había lechugas y garbanzos, ahora hay ostras y champán, sushi, macarrons..., y donde antes se paseaban mujeres con carrito y hombres con bolsas, ahora se ve taconazo, bolso de firma y gafas de sol (todo para ellos y ellas) y mucho cachibache tecnológico también.

Tengo que confesar que yo he ido (sin tacón ni bolsazo, qué más quisiera yo) y no he podido tomar ni una caña, porque está siempre lleno, como si regalaran algo. Y como ni yo ni el chino tenemos paciencia, cada vez que intentamos tomar algo, salimos con el morro torcido y el estómago vacío, en dirección a otros bares. En el fondo no me importa, pues yo no como ostras ni bebo champán, pero tenía ilusión por verlo y alternar por el lugar.

Conclusión: para hacer una compra semanal no vale (bueno, depende de la dieta de cada uno), pero para tomarte algo es único (por la dificultad de la empresa). Supongo que es de esos sitios donde hay que ir para que te vean, y si de paso necesitas otras para la cena, pues también vale.
 
Primero las invitaciones de cumpleaños y ahora los mercados tradicionales, todo se pierde... Yo soy una viejuna, pero es que echo de menos muchas cosas, hasta la reposición de Verano Azul en la tele...
¿añoráis algo?






10 comentarios:

  1. Mi pasado cumpleaños lo celebré con cañas y pinchos, ostras y champán en el Mercado de San Miguel con cuatro amigas. No llevábamos tacón ni bolsazo, y además fue genial porque al ser agosto estaba animado, pero sólo eso (nada de aglomeraciones). De hecho lo recuerdo como el mejor cumpleaños en mucho tiempo... pero las siguientes veces... han sido justo como describes. Una pena. Si sigues mi consejo: ve en agosto y cambiará tu opinión :)
    Y hablando de tacones y de añoranzas, yo echo de menos aguantar los tacones. Con 23 años los llevaba a diario y ahora ni en las bodas soy capaz de soportarlos dignamente toda la noche :(
    Un besito!

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  2. A mi me gusta pero para tomar algo, para hacer la compra es caro.

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  3. No lo conocía, pero tomo nota para visitarlo, eso sí con un poquito de paciencia no?
    Yo echar de menos... pues nada la verdad, si vivimos mejor ahora ;)
    Mua

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  4. Hola!!!! Estamos de sorteo en el blog, el premio uno de nuestros tocados, nos encantaria que participaras
    http://mapiuska.blogspot.com/2010/05/este-tocado-puede-ser-tuyo.html
    Si te animas SUERTE!!!!!!!!!!!!!!
    Un besito

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  5. ¡Lo intentaré de nuevo en agosto!Muchas gracias por los comentarios, y Elena, tienes razón, ahora se vive mejor..., es que yo soy muy viejuna, jejeje.

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  6. Sólo he estado una vez, y quiero volver!

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  7. Por cierto, que ya lo conocí fashion, a finales de año, así que ya sé que sólo es para tomar algo...

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  8. soy lo peor nunca he ido!! a ver si me paso pronto que tiene muy buena pinta
    beso

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  9. los veranos enteros in hacer nada, las golosinas a la salida del cole, y evidentemente, hast las reposciones de verano aul...soy una nostalgica empedernida!! muakz

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  10. Pues yo no lo conozco!!! así que tendré que ir..me encanta ir de pintxos,cañitas..mmmm, que ganas de verano!!!

    Muas!

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¡muchas gracias por comentar!

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