sábado, 13 de marzo de 2010

COLOR O NO COLOR, HE AHÍ EL DILEMA

Foto:www.goop.com

Yo trabajé en el Ministerio de Vivienda. Mientras lo digo, me distorsiono la voz y me pixelo el rostro para no ser reconocida.


El caso es que era la época de las kelly finder, pero no había mucho presupuesto para nada más, por lo que yo pasaba mis horas reglamentarias en un despacho compartido con dos compañeras y conocido entre nosotras por el "cuarto de la escoba", porque era muy oscuro y estaba al final del pasillo, justo al lado del baño, olvidado de la mano de la burocracia.


Una de las compañeras emigró a un despachó con luz natural, y nos quedamos T y yo. Resulta que las dos teníamos muchas cosas en común, y además nos adoctrinábamos la una a la otra. Yo le transmití toda la sabiduría que había acumulado durante dos años sobre la (maravillosa) dieta de la zona, y ella a mí sobre la teoría de los colores. La historia de los colores se basa en que, en función de tu color de piel, ojos y pelo, te van un grupo de colores, y DEBES rechazar el resto sin pensarlo.


Ella era una estricta seguidora de la teoría de los colores. Yo tenía una fe inquebrantable en la ZONA (aunque empecé a saltármela poco a poco hasta llegar a este día, en el que he devorado más hidratos de carbono de los que podría quemar un triatleta en un ironman). Y surgió el flechazo, aunque no era perfecto: T contaba bloques de proteínas de forma indulgente, yo seguía llevando mi bufanda naranja, mi preferida entre todas mis bufandas (y son unas cuantas...).


El caso (y me estoy alargando), es que luego yo le iba con el cuento de los colores al chino. Y el chino se quedó con la copla, y ese año me regaló por mi cumple un estudio de colores. Toma ya.


Y llegó el día D, y con él, la chica de los colores...


-Chica de los colores: todo el maquillaje fuera.


-Yo: si no voy maquillada


-CdlC: Ya, ya. Fuera el corrector de ojeras y los polvos de sol


-Yo: (maldición lo ha notado. sin corrector no soy nada..., bueno, soy drácula de resaca) vaaaale


(me probó pañuelos de colores frente a un espejo con luz natural, así sin anestesia ni ná)


-CdlC: lo sabía. eres intensa-fría.


-Yo: no oiga, lo que pasa es que soy tímida y necesito tiempo para conocer a la gente.


-CdlC: que te van los colores fríos e intensos, digo.


Y hasta hoy. Mejor dicho, hasta esta temporada. He ido a Zara, y lo he visto. Verdes militares, khaki, beiges, pasteles, nude... no están en mi lista sacrosanta de colores, y yo no soy una talibana de los colores (jamás renunciaré a mi bufanda naranja), pero esto es demasiado. Me obliga a ir vestida entera de la temporada pasada, lo que es estupendo para mi bolsillo, pero me hace parecer una extraterrestre en la calle. Es como volver al instituto, seré la rarita, la que no se integra...


Ya sé que está la opción "navy", pero no puedo ir todo el día de marinerita, leñe, que además soy de secano, ¡que madrid no es saint tropez!


Así que, como me espera una mala temporada, me he dado al DIY (entre los colores -o mejor dicho, el no-color del nude y los pantalones baggy, no me ven en zara esta primavera). Pero como no sé coser, hago magdalenas (malísimo para la dieta de la zona). Total, un desastre.


Y todo este rollo, ¿pa´qué? pues porque he decidido que toda la ropa que encuentre de mis colores la voy a poner por aquí, y porque seguro que hay más frías-intensas como yo, esperando que pase la moda-nude.


Y para muestra, un ejemplo de lo inconstante que soy: una foto de GOOP de un look que me ha encantado, que no es nada de mis colores pero a las rubias les debe quedar fe-no-me-nal.




1 comentario:

  1. Seguro que alguno de los colores te va bien. Es cuestión de cambiar el chip.-

    xoxo
    B* a la Moda

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¡muchas gracias por comentar!

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