martes, 2 de septiembre de 2014

¡He leído un libro! Amigas con hijos, de Monica Drake

Pues sí, durante la semana de vacaciones que nos fuimos en familia a la sierra (ese concepto genérico que usamos los madrileños)  acostábamos al buenhijo tan pronto que a su padre y a mí nos daba tiempo a hacer actividades de solteros, como por ejemplo, undostresrespondaotravez, leer.

Pero bueno, no hay que fliparse porque caemos rendidos enseguida y porque el verano es lo que es y admite lecturas ligeras, no más. Así que me llevé este libro prestado y me lo leí.

Al principio pensé que era buena elección porque había leído en alguna revista que era desternillante o algo parecido, y que la temática me iba a resultar interesante, por el momento vital, pero me ha pareceido deprimente.

Cuatro amigas que han llegado a un momento de su vida en que no reparan más que en la procreación: criar a los hijos, tener hijos, sobrevivir a los primeros meses de los hijos, o directamente, cómo evitar tener hijos.

Si había alguna situación cómica, de verdad que me la he perdido. Me ha parecido un libro triste, y eso cuando me esperaba algo ligero, ha desembocado en este post.

A lo mejor si se lee en otoño...

lunes, 1 de septiembre de 2014

la repesca

Es 1 de septiembre y eso ya es sinónimo de retorno.

Operación retorno, vuelta al cole, vuelta al trabajo, síndrome postvacacional... muchas palabras repetidas todos los años por estas fechas, tantas veces, tantos años, que más que significar algo son ruido de fondo y a veces nos sirven de excusa para hacer algo que has estado retrasando todo el verano, o, maldita sea, desde el 1 de enero... ¡¡los buenos propósitos!!

Yo también tengo mis propósitos, ¡faltaría más! Entre ellos está tener actualizado el blog, un propósito que se ha repetido tanto a lo largo de los cuatro años y medio que lleva abierto, que hasta me ha costado elegir el título del post, porque ya había utilizado en anteriores entradas el clásico "volver" y todas las variantes posibles. Llevo tanto tiempo dejando y retomando el blog, que ya es mi gimnasio, mi dejar de fumar o mi aprender inglés: el eterno propósito nunca cumplido. Lo bueno es que tengo muchos temas preparados para septiembre, lo malo, que tengo que robarle tiempo al sueño para poder estar un rato en el ordenador y después de un año de maternidad, renunciar al sueño por otro motivo que no sea mi hijo me cuesta muuuucho trabajo.

Y cómo no, septiembre trae también ganas de cambio. De cambiar la montura de las gafas, de corte de pelo, de móvil (o al menos de funda), de fondo de pantalla, de trabajo (éste último es mi gran reto para lo que nos queda de 2014) y la apariencia del blog, que llevo mucho tiempo con el mismo y ya cansa. Me gustaría presentaros un blog renovado, pero por ahora no puede ser. A lo único que me ha dado tiempo es a añadir nuevas bitácoras a mi blogroll y ya. Todo se andará...

En fin, cambios, septiembre, ver caer las hojas...




miércoles, 9 de julio de 2014

es obsesioooooooon

Soy adicta al té.


Os parecerá una chorrada. Lo es, pero es que encima he mentido para hacerme la machota: ni siquiera soy adicta al té negro, estoy asquerosamente viciada incluso con los desteinados... Deshonra sobre mí, deshonra sobre toda mi familia, deshonra sobre mi perro...


Mi problema es que el café me sienta como una patada en el estómago (casi literalmente) y que no me puedo arriesgar a pedir colacao en las cafeterías porque a menudo entienden con esa petición que vale todo y traen nesquik, y eso no no no no. Mejor un té.


Y ahora soy adicta. Y hay sabores muy ricos, como para pensar en venir al lado oscuro: más allá de los detox y artimañas sanas para convencer, hay etiquetas que llaman a gritos: sangría (sí, existe) o chocolate con naranja (en la foto), que es mi penúltima adquisición y que está riquísimo en infusión fría mezclado con leche de soja.



RRRRRRRRrrrrricooooooooooooo


miércoles, 2 de julio de 2014

receta para impacientes: cous cous con calabacín, jamón e higos

Con la historia de yomobien.es estamos descubriendo algunas recetas muy ricas, de esas que te guardas y repites porque tienen todos los requisitos para engrosar nuestro recetario de comida para impacientes: se hace en poco tiempo, con ingredientes de temporada y están buenísimas.

Ésta es tal cual, casi sin modificaciones, una receta que nos llegó hace algunas semanas y es muy recomendable para el verano.


Ingredientes para dos personas:

-1 taza de cous cous
-1 taza de agua

-1 calabacín pequeño o 1/2 si es grande, cortado en cuadraditos
-1 cuarto de cebolla (troceada)
-jamón serrano cortado en tiras
-3 higos secos cortados en trocitos
-sal
-aceitunas negras y menta (opcional)

Elaboración:

Se  prepara el cous cous según las instrucciones del fabricante (normalmente se toma la misma medida de agua que de cous cous, se pone en un cazo el agua hasta que hierva, se añade el grano y se retira del fuego dejándolo reposar unos 5 minutos. Se separan los granos con un tenedor y listo) y se reserva.

En una sartén, se pocha la cebolla con un poco de aceite, se añade el calabacín y se saltea unos minutos. A continuación se añade el jamón cortado, los higos y el cous cous y se mezcla bien para que coja sabor.

A mí me gusta más si se toma frío, y entonces le da una gracia un poco de menta y aceitunas negras picadas, como el taboulé.

¡Buen día!

jueves, 26 de junio de 2014

¡he leído un libro! (Elegía para un americano, de Siri Hustvedt)

Por el título parece que no hubiera abierto un libro en mi vida, pero no, lo que pasa es que desde que nació Teo, leer se ha convertido en misión imposible 9 (9 meses tiene ya mi churumbel).

Me lo compré el día del libro y lo he terminado hace sólo una semana. Lo he ido leyendo "a poquitos" , porque la lectura se ha convertido en un potente somnífero, pero por fin lo he acabado, así que voy a exprimirlo un poco más y que me sirva para escribir una entrada...

De esta escritora había leído ya "el verano sin hombres" (hablé de él aquí) y como me gustó mucho, quise conocer más. Encontré este ejemplar por casualidad en la fnac, buscando otra cosa, y me lo llevé a casa pensando en el que tanto me había gustado. Error. Supongo que tenía que haber empezado la lectura con la mente más libre, sin el peso de querer repetir las sensaciones que me dejó el primero que había leído de Siri Hustvedt... éste es mucho más lento y más pastoso. No es que sea malo, es que el otro me gustó mucho.


Es la historia de un psiquiatra americano que vive en Nueva York, separado, cuyo padre muere dejando entre sus cosas una carta en la que se deja ver una historia de su pasado desconocida para sus hijos. En el libro se va desvelando lo que hay detrás de esa carta a través de las pesquisas del protagonista y su hermana, uniendo presente y pasado en la narrativa.

Quizá en otro momento me hubiera gustado más, porque esta mujer escribe muy bien, pero con el poco tiempo que tengo ahora para leer, enseguida pierdo la paciencia, prefiero historias en las que ocurran muchas cosas, o en su defecto, con pocas páginas (y esta novela no cumple ninguno de estos requisitos).

En cualquier caso, puede ser una buena lectura (¡mala no es, desde luego!)

¡Buen día!

miércoles, 25 de junio de 2014

recetas para impacientes: sándwich de cangrejo y huevo con guacamole

Hace algunas semanas compré, para comer en el trabajo (antes de empezar a comer bien, véase post anterior), un bagel que por los ingredientes que llevaba tenía buena pinta (los mismos del título del post: cangrejo, huevo duro y guacamole).Hasta ahí, todo bien. 

Lo que fue mal: el resto.  El cangrejo era surimi congelado de la peor calidad, el huevo muy seco y escaso, cortado en trozos enormes, y con el guacamole se habían pasado tres pueblos (supongo que para compensar la escasez del resto de ingredientes...). Además, el bagel estaba duro y en cada mordisco se caía un pegotón de guacamole. Para no repetir, vaya. 

A pesar de todo, pensé que esa mezcla tenía que estar buena si se hacía bien, y decidí rehacerlo en casa, como dirían en publicidad, "con receta mejorada".
Cambié el bagel por pan de molde integral (blandito, que para que no se escape el relleno), menos aguacate, todos los ingredientes bien picaditos (para mi gusto, mucho mejor porque se queda bien mezclado) y un poco de zumo de limón.

No es que sea un sándwich espectacular pero está rico. Y con esto no me admiten en el Bulli, pero la "receta mejorada" nos ha salvado alguna cena que hubiera acabado, seguro, con un cuenco de cereales.


¡Buen día!

miércoles, 18 de junio de 2014

yo como bien

La única vez que he comido bien, de forma ordenada y muy sana (siguiendo la dieta de la zona) fue cuando prejubilaron a mi madre y yo preparaba la oposición. Le pasaba las recetasy ella me hacía la comida, y perdí mucho peso porque es un sistema que no puede fallar: como te lo dan todo hecho y bien hecho no tienes tentaciones... porque para mí, como para mucha gente, el problema de seguir una dieta no es tanto privarse de algunas cosas como el tener que hacerte la comida todos los días.
Al independizarme he intentado comer bien, pero claro, la vida social (retomada con muchas ganas tras la oposición), los malos horarios (cuando llegas a tu casa a las 3 y media de la tarde no comes, devoras) la gula y la vaguería propia, que me impide planificar y cocinar por adelantado,han acabado con lo ganado en mis tiempos de dieta zonera. Porque cuando comes fuera casi todos los días, es fácil caer en la tentación del burguer, o de la socorrida pasta si te llevas el tupper.
Así que cuando empezaron a surgir webs en las que te apuntas y te envían a casa recetas y los ingredientes para preparalas, vi una oportunidad de retomar el buen camino y ser constante con las buenas comidas.
Estuve mirando unas cuantas y al final me apunté a yocomobien.es, porque me gustaron las recetas y porque hay bastantes opciones para elegir, además de que el sistema es muy flexible.
Los lunes por la tarde nos llega la compra en una bolsa...


La bolsa tiene las recetas de la semana y todos los ingredientes que hacen falta para elaborar los platos...


Yo elegí la opción de las comidas para tres días. Al principio el Chino y yo escogimos los menús para cinco días, pero ese sistema nos pareció demasiado rígido (siempre surge algún plan para comer con amigos o compañeros a lo largo de la semana), así que lo cambiamos, para que fuera más flexible.

Para mí las ventajas son evidentes: no tienes que ir a la compra y no te sobra comida, porque en la bolsa viene lo justo y necesario para tus recetas, y los menús son variados y (más o menos) sanos. También hay inconvenientes, claro: te tiene que gustar comer de todo y, como yo, no aspirar a ser un master chef... (le comenté el invento a una amiga y se horrorizó: ella es una cocinillas y este sistema coarta mucho su libertad entre fogones).

¡Buen día!
 
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...