miércoles, 9 de julio de 2014

es obsesioooooooon

Soy adicta al té.


Os parecerá una chorrada. Lo es, pero es que encima he mentido para hacerme la machota: ni siquiera soy adicta al té negro, estoy asquerosamente viciada incluso con los desteinados... Deshonra sobre mí, deshonra sobre toda mi familia, deshonra sobre mi perro...


Mi problema es que el café me sienta como una patada en el estómago (casi literalmente) y que no me puedo arriesgar a pedir colacao en las cafeterías porque a menudo entienden con esa petición que vale todo y traen nesquik, y eso no no no no. Mejor un té.


Y ahora soy adicta. Y hay sabores muy ricos, como para pensar en venir al lado oscuro: más allá de los detox y artimañas sanas para convencer, hay etiquetas que llaman a gritos: sangría (sí, existe) o chocolate con naranja (en la foto), que es mi penúltima adquisición y que está riquísimo en infusión fría mezclado con leche de soja.



RRRRRRRRrrrrricooooooooooooo


miércoles, 2 de julio de 2014

receta para impacientes: cous cous con calabacín, jamón e higos

Con la historia de yomobien.es estamos descubriendo algunas recetas muy ricas, de esas que te guardas y repites porque tienen todos los requisitos para engrosar nuestro recetario de comida para impacientes: se hace en poco tiempo, con ingredientes de temporada y están buenísimas.

Ésta es tal cual, casi sin modificaciones, una receta que nos llegó hace algunas semanas y es muy recomendable para el verano.


Ingredientes para dos personas:

-1 taza de cous cous
-1 taza de agua

-1 calabacín pequeño o 1/2 si es grande, cortado en cuadraditos
-1 cuarto de cebolla (troceada)
-jamón serrano cortado en tiras
-3 higos secos cortados en trocitos
-sal
-aceitunas negras y menta (opcional)

Elaboración:

Se  prepara el cous cous según las instrucciones del fabricante (normalmente se toma la misma medida de agua que de cous cous, se pone en un cazo el agua hasta que hierva, se añade el grano y se retira del fuego dejándolo reposar unos 5 minutos. Se separan los granos con un tenedor y listo) y se reserva.

En una sartén, se pocha la cebolla con un poco de aceite, se añade el calabacín y se saltea unos minutos. A continuación se añade el jamón cortado, los higos y el cous cous y se mezcla bien para que coja sabor.

A mí me gusta más si se toma frío, y entonces le da una gracia un poco de menta y aceitunas negras picadas, como el taboulé.

¡Buen día!

jueves, 26 de junio de 2014

¡he leído un libro! (Elegía para un americano, de Siri Hustvedt)

Por el título parece que no hubiera abierto un libro en mi vida, pero no, lo que pasa es que desde que nació Teo, leer se ha convertido en misión imposible 9 (9 meses tiene ya mi churumbel).

Me lo compré el día del libro y lo he terminado hace sólo una semana. Lo he ido leyendo "a poquitos" , porque la lectura se ha convertido en un potente somnífero, pero por fin lo he acabado, así que voy a exprimirlo un poco más y que me sirva para escribir una entrada...

De esta escritora había leído ya "el verano sin hombres" (hablé de él aquí) y como me gustó mucho, quise conocer más. Encontré este ejemplar por casualidad en la fnac, buscando otra cosa, y me lo llevé a casa pensando en el que tanto me había gustado. Error. Supongo que tenía que haber empezado la lectura con la mente más libre, sin el peso de querer repetir las sensaciones que me dejó el primero que había leído de Siri Hustvedt... éste es mucho más lento y más pastoso. No es que sea malo, es que el otro me gustó mucho.


Es la historia de un psiquiatra americano que vive en Nueva York, separado, cuyo padre muere dejando entre sus cosas una carta en la que se deja ver una historia de su pasado desconocida para sus hijos. En el libro se va desvelando lo que hay detrás de esa carta a través de las pesquisas del protagonista y su hermana, uniendo presente y pasado en la narrativa.

Quizá en otro momento me hubiera gustado más, porque esta mujer escribe muy bien, pero con el poco tiempo que tengo ahora para leer, enseguida pierdo la paciencia, prefiero historias en las que ocurran muchas cosas, o en su defecto, con pocas páginas (y esta novela no cumple ninguno de estos requisitos).

En cualquier caso, puede ser una buena lectura (¡mala no es, desde luego!)

¡Buen día!

miércoles, 25 de junio de 2014

recetas para impacientes: sándwich de cangrejo y huevo con guacamole

Hace algunas semanas compré, para comer en el trabajo (antes de empezar a comer bien, véase post anterior), un bagel que por los ingredientes que llevaba tenía buena pinta (los mismos del título del post: cangrejo, huevo duro y guacamole).Hasta ahí, todo bien. 

Lo que fue mal: el resto.  El cangrejo era surimi congelado de la peor calidad, el huevo muy seco y escaso, cortado en trozos enormes, y con el guacamole se habían pasado tres pueblos (supongo que para compensar la escasez del resto de ingredientes...). Además, el bagel estaba duro y en cada mordisco se caía un pegotón de guacamole. Para no repetir, vaya. 

A pesar de todo, pensé que esa mezcla tenía que estar buena si se hacía bien, y decidí rehacerlo en casa, como dirían en publicidad, "con receta mejorada".
Cambié el bagel por pan de molde integral (blandito, que para que no se escape el relleno), menos aguacate, todos los ingredientes bien picaditos (para mi gusto, mucho mejor porque se queda bien mezclado) y un poco de zumo de limón.

No es que sea un sándwich espectacular pero está rico. Y con esto no me admiten en el Bulli, pero la "receta mejorada" nos ha salvado alguna cena que hubiera acabado, seguro, con un cuenco de cereales.


¡Buen día!

miércoles, 18 de junio de 2014

yo como bien

La única vez que he comido bien, de forma ordenada y muy sana (siguiendo la dieta de la zona) fue cuando prejubilaron a mi madre y yo preparaba la oposición. Le pasaba las recetasy ella me hacía la comida, y perdí mucho peso porque es un sistema que no puede fallar: como te lo dan todo hecho y bien hecho no tienes tentaciones... porque para mí, como para mucha gente, el problema de seguir una dieta no es tanto privarse de algunas cosas como el tener que hacerte la comida todos los días.
Al independizarme he intentado comer bien, pero claro, la vida social (retomada con muchas ganas tras la oposición), los malos horarios (cuando llegas a tu casa a las 3 y media de la tarde no comes, devoras) la gula y la vaguería propia, que me impide planificar y cocinar por adelantado,han acabado con lo ganado en mis tiempos de dieta zonera. Porque cuando comes fuera casi todos los días, es fácil caer en la tentación del burguer, o de la socorrida pasta si te llevas el tupper.
Así que cuando empezaron a surgir webs en las que te apuntas y te envían a casa recetas y los ingredientes para preparalas, vi una oportunidad de retomar el buen camino y ser constante con las buenas comidas.
Estuve mirando unas cuantas y al final me apunté a yocomobien.es, porque me gustaron las recetas y porque hay bastantes opciones para elegir, además de que el sistema es muy flexible.
Los lunes por la tarde nos llega la compra en una bolsa...


La bolsa tiene las recetas de la semana y todos los ingredientes que hacen falta para elaborar los platos...


Yo elegí la opción de las comidas para tres días. Al principio el Chino y yo escogimos los menús para cinco días, pero ese sistema nos pareció demasiado rígido (siempre surge algún plan para comer con amigos o compañeros a lo largo de la semana), así que lo cambiamos, para que fuera más flexible.

Para mí las ventajas son evidentes: no tienes que ir a la compra y no te sobra comida, porque en la bolsa viene lo justo y necesario para tus recetas, y los menús son variados y (más o menos) sanos. También hay inconvenientes, claro: te tiene que gustar comer de todo y, como yo, no aspirar a ser un master chef... (le comenté el invento a una amiga y se horrorizó: ella es una cocinillas y este sistema coarta mucho su libertad entre fogones).

¡Buen día!
 

miércoles, 11 de junio de 2014

Madre no hay más que una: ¡quiero mis abdominales de vuelta!

El otro día, mirando revistas en el quiosco, vi a la Pataky (que está increíble después de tener mellizos) en portada de un dominical, con una mirada que decía claramente "se puede pero no quieres".

Cuando veo por primera vez a una congénere después de tener un bebé, escudriño para ver cómo se ha quedado tras el parto.Soy una cutre, pero también soy sincera: hasta ahora ninguna se ha quedado peor que yo. El caso es que este año me toca a mí  y tengo que estar presentable para el cotilleo.

La Pataky seguro que sabe de lo que hablo, por eso cuando sale a la calle después de haber tenido a sus hijos ya está recuperada, y encima súpercachas (que es mejor que estar delgada).En mi caso,  tras el parto, perdí volumen, pero misterios de la biología, se fue el músculo. Fondona total.

Lo que peor llevo es haber perdido los abdominales. A veeeerr, no es que yo haya lucido en algún momento tableta de chocolate, pero tripa, lo que se dice tripa, tampoco tenía. Yo he sido siempre más culona y muslona, una Beyonce sin estar maciza. Hasta ahora, claro.

El primer día que me vi en un espejo tras dar a luz aluciné: puro blandiblup. A los dos meses ya empecé a hacer ejercicio, pero el cuerpo respondía muy mal.

Con la tripa ya he recuperado algo, pero está siendo difícil. Una de las cosas que me dijo la matrona en la revisión es que los abdominales tradicionales son muy malos para el suelo pélvico cuando has perdido la forma, así que me apunté a gimnasia hipopresiva. Ahora se lleva mucho, y eso está bien porque puedes encontrar más sitios en los que te puedan enseñar a hacer abdominales hipopresivos, porque aunque no es especialmente difícil, tiene una técnica completamente distinta a lo que yo conocía, así que he tenido que "reeducarme".

Básicamente consiste en meter tripa, y se supone que fortaleces los abdominales de forma segura y sin riesgos para el suelo pélvico (runners del mundo, sabed que el suelo pélvico sufre mucho cuando corres y que si no lo refuerzas, acabas meándote toa toa toa).

Yo hice hipopresivos durante tres meses y estaba muy contenta, porque mejoré bastante a partir del primer mes y además me podía llevar a Teo conmigo.

Todavía no puedo hacer los abdominales de toda la vida porque me queda por recuperar, pero he aprendido bastante sobre las necesidades postparto y eso ya lo he ganado para el futuro.Pataky querida, desde aquí te lo digo, sigue haciendo ejercicio pero vigila tu suelo pélvico...

domingo, 11 de mayo de 2014

Dejar pasar el tiempo sin actualizar es la muerte de un blog

Dejar pasar el tiempo sin actualizar es la muerte de un blog, porque cuando quieres ponerte a escribir, no te sale nada. Y cuanto más tiempo pase, peor.

¿De qué hablo? ¿cuento historias de la maternidad? ¿cuento que no me compro ropa desde hace mucho tiempo, porque me da pena echarla a perder? ¿que la ropa que tengo la llevo perdida de puré, de babas, de mocos...? ¿que el niño no come, que no duerme...? ¿cuento las broncas que nos echa la profesora de la guardería porque mi niño no duerme la siesta y le alborota toda la clase? ¿que han cambiado las normas de circulación y desde el viernes ya no puedo llevar la sillita en el asiento de copiloto? ¿que si conduzco y no puedo ver al bebé me pongo muy nerviosa...?

¿todos los niños son iguales o somos los padres los que nos lo tomamos con más o menos paciencia y resignación?

Esta mierda de entrada me recuerda -salvando las distancias- a aquella columna que escribía la Sarah-Jessi en sexo en nueva york, de la que sólo conocíamos que estaba llena de preguntas sin respuestas y que le daba para vivir en Manhattan, comprar zapatos de quinientos dólares, comer siempre fuera y moverse en taxi. Me hace gracia que la actriz dijera en las entrevistas que el éxito de la serie se debía a que todas las mujeres se podían sentir identificadas. Por mi parte, ni con los extras que hacían de camareras.

¡Buen día!

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...