jueves, 29 de septiembre de 2016

#unañosincompras : maquillaje

El otro día me enteré, por el blog de escarabajos, bichos y mariposas que esto del consumo cero es ya un movimiento en toda regla y hasta tiene su hashtag: #unañosincompras.

La verdad es que por ahora lo de no comprar nada lo llevo muy bien porque estando en casa de permiso de maternidad lo de la ropa no me preocupa; voy casi de uniforme y lo único que echo de menos los sujetadores  bonitos (los de la lactancia son un horror). Eso sí, si me pongo la presión de tener que cumplir un objetivo, como es el de estar un año sin adquirir nada, entonces me entra el ansia, así que por ahora diré que estoy en esto por casualidad, y si sale, bien.

Sin embargo, escribí el otro día en instagram que para mí lo de no comprar es casi una cuestión de vergüenza: tengo ropa sin estrenar y con su etiqueta; lo cual es un claro síntoma de que compro sin necesidad. Y en ese momento me acordé de todas las cosas de maquillaje que tengo guardadas y que no uso... aunque en este tema soy mucho más consciente de que no me hace falta nada, no porque mi careto no lo necesite, jejeje, sino porque uso muy pocas cosas y salvo en el caso de los polvos de sol, ¡nunca he terminado un cosmético!

En las demostraciones de maquillaje siempre me ponen los mismos colores, así que ya no me da vergüenza responder, cuando me preguntan qué quiero llevarme, que nada. Me dispongo a hacer una limpieza y voy a regalar o deshacerme de todo lo que no necesito, todo lo que tengo repetido (porque al final no tengo mucha variedad) empezando por las sombras de ojos (estoy mejor con gafas de sol)...



Continuando por los coloretes...



Y terminando con las barras de labios...



Y para terminar, una confesión: aunque no haya comprado nada en dos meses, reconozco que alguna tentación sí que he tenido, como el vestido de zara que vi en el IG de @taza (todo lo que lleva esta chica me gusta). Si te lo regalan no cuenta, ¿no?



¡Buen día!

martes, 27 de septiembre de 2016

renovar un sillón de ikea (descatalogado)

Cuando me independicé mi única inversión en mobiliario fue (a medias con el Chino) un sillón cama de ikea de tres plazas, al que se podía cambiar de funda. Entonces nos pareció la mejor compra porque así podríamos tener invitados en nuestro piso de una habitación y además cambiar el color, sin mucho coste, cuando quisiéramos renovarlo. Parecía un buen plan, pero salió regular...

Del piso tuvimos que irnos en menos de un año porque unas obras en los locales a pie de calle casi lo tiran abajo (escribí sobre ello, en los principios del blog, aquí) y el sillón viajó hasta Barcelona, donde entonces vivía mi hermana la alemana, y nosotros nos fuimos a otro mini piso de una habitación. Cuando compramos casa como unos señores, reclamamos la posesión del tresillo, que para entonces había cumplido cinco años, y seguía entero y con su funda. Pero ahora que queremos poner en práctica el cambio, nos encontramos con que Ikea ha tenido el mal gusto de descatalogar el sillón (modelo Karlstad). Y no, ya no nos gusta. Y el tiempo ha pasado por nuestro otrora querido sillón, y no de largo. Necesita un cambio.

Gracias al boca a boca me enteré de que en Polonia (¡viva la globalización!) hay una empresa que fabrica fundas para TODOS los modelos de ikea. Se llama soferia.com y puedes ver el modelo y elegir color y material para él, por unos 170€;



como esto de encargar vía internet una funda tiene muchos riesgos, puedes pedir hasta cinco muestras de los colores y materiales que te interesen. Yo he pedido las que muestro en la foto:


Aquí es donde tengo dudas... queremos sustituir una funda de color verde oscuro, en un salón blanco/gris claro y que vaya bien con otro sillón gris, que es el que se ve en la foto y que hace de fondo. Por ahora los que más opciones tienen son el lima (primero por la izquierda en la fila de arriba) y el verde menta (último). Yo quería un amarillo más subido, pero no hay.

¿Qué os parece? ¿opiniones?

domingo, 25 de septiembre de 2016

cinco cuentas de instagram muy recomendables

¡buenas!

Hoy domingo (o lunes, que estos post me duran dos días) es un buen momento para perder tiempo en las redes sociales. Yo ahora Eetoy en una fase de la vida en la que los domingos de sillón y series quedaron atrás y parecen lejanas, en la que no salgo del barrio, y paso las 24 horas del día con el #bebébracero, así que creo que instagram es mi única conexión con el mundo, que veo (cuando puedo) mientras le doy el pecho al bebé.

Estando tan desconectada te das cuenta que instagram parece una realidad paralela: vacaciones idílicas, niños perfectamente despeinados, colores pastel, cupcakes por todas partes... evidentemente, he dejado de seguir esas cuentas que para mi estado mental actual son altamente tóxicas; Salvo cuatro o cinco que me sirven de terapia de choque, todas las personas a las que sigo tienen una vida, sin adjetivos, tal cual; o muestran puntos de vista que me gustan, y no necesariamente con fotos pinterest, sino con argumentos y contenido (lo que no excluye que las fotos sean cuidadas).

De todas, os muestro cinco de las que ahora son mis preferidas. No pongo las más conocidas -obviamente- ni las que creo que seguís todos los que pasáis por este blog, sino las que más me gustan de los temas que más me interesan. Allá voy:

1. @babyledweaningideas



En asuntos de maternidad, esta cuenta es la que más me gusta ahora mismo. Es de una madre que está siguiendo el método BDW (por sus siglas en inglés, baby led weaning), que se basa en dar de comer a los bebés sin papillas, sino en alimentos enteros (adaptados a su edad, claro). Hay ideas, ayuda y recetas para los padres que quieren seguir este tema. Y sobre todo, los vídeos de su bebé comiendo son hipnóticos :)


2.@lindesca



Es la cuenta de la escritora Elvira Lindo y la sigo porque ella es mi escritor (lo pongo en masculino como genérico) favorito, y sus fotos son muy generosas, libres y nada dogmáticas. 


3.@carucienfuegos


En la cuenta de Caru se puede encontrar, sobre todo, las ideas que ella misma pone en marcha en su día a día para llevar una vida sostenible. Consumo responsable, paternidad, y muchos temas que ella muestra con mucha naturalidad. Además no da consejos ni charlas, enseña lo que hace. Y contesta todos los comentarios y resuelve todas las dudas, porque es así de maja.


4.@verolerovero



Instagram está repleto de grandes fotografías, pero a mí las imágenes de esta cuenta son las que más me gustan, tienen muchísima fuerza.

5.@nitanhealthynitanfit



Los temas de nutrición son de mis preferidos, y esta cuenta es una mina. La descubrí por el IG de @anafilipipower y para mí ha sido una revelación; yo era de las que iba al supermercado comparando etiquetas y he cambiado la mentalidad por completo. Los textos que acompañan las fotografías son tan honestos que a veces hasta noto la bofetada, pero a mí me convence 100%.

Pues hasta aquí mis cinco. ¿Alguna recomendación?

viernes, 23 de septiembre de 2016

madre no hay más que una: tiendas chulas de ropa para niñOs

Reconozco que me he quedado con ganas de tener una niña, pero en cuestión de vestirles, creo que he salido ganando. Aunque soy de natural pesimista, en este tema me sale un "menos mal que no he tenido una niña" cada vez que voy a comprar ropa a mis criaturas, pensando en la pasta que me hubiera podido dejar si hubiera tenido chavalas (me gusta todo lo que veo para niñas).

Antes de ser madre no reparaba mucho en los aspectos que de verdad importan (a los padres) y me fijaba más en lo bonito de la prenda; es decir, regalaba ropa de zara kids. Ahora que tengo dos niños, ni de coña la compro para ellos. Busco prendas cómodas (y fáciles de poner, que a veces vestir a un bebé es como vestir a una cabra inquieta) y resistentes, y si puede ser, que no tenga que empeñar un riñón en el intento... y ya, si es bonita, hasta me saco el carnet de fidelidad (prácticamente todas tienen esta opción).

Con mis tres años de experiencia, estas son las tiendas que mejor resultado me han dado:

1. Du pareil au meme (DPAM)

Esta cadena francesa tiene ropa muy chula y de calidad. Aunque es un poco cara, suele tener promociones muy ventajosas en temporada, y unas rebajas muy buenas. Me la descubrió mi suegra y Teo ha triunfado cada vez que ha llevado sus camisetas. En los madriles tienen varias tiendas e incluso outlet, y también se puede comprar online.

2. Benetton

Le he perdido la pista como tienda para ropa de adultos, pero en niños tienen básicos que dan muy buen resultado. Yo compro los chandal a pares (porque sale más barato) y los colores me gustan mucho; Me gusta vestir a los niños con colores alegres, no como mini hipsters. El algodón que usan es muy bueno.

3. Chicco

Me gusta sobre todo para ropa de bebé, porque las prendas son cómodas y de buena calidad. Además tienen zapatería.

4. Verbaudet

Esta tienda es de venta por catálogo, hice dos pedidos para Teo y ahora que he rescatado su ropa de bebé para Juan compruebo lo bien que está, casi como nueva (a pesar de los mil lavados que llevan). Los precios son muy razonables, y también tienen muchas promociones en temporada; además, la pega habitual de comprar ropa online, que es la talla, en niños no existe: como va en función de lo que midan, es difícil equivocarse.

Hasta aqui mi selección. ¿Alguna recomendación?

miércoles, 21 de septiembre de 2016

madre no hay más que una: snacks sanos para niños

De pequeña fui una yonki del azúcar, ahora intento redimirme y de ahí que intente retrasar el momento en que mis hijos también lo sean (es muy difícil no hacerse adicto con todos los reclamos y tentaciones que tenemos delante).

Y por eso, además del bocadillo y fruta, tenemos en casa otras viandas para merendar que, aunque tienen mucha cantidad de azúcar o grasa, son fuente natural para tomar como snack, que gusten por igual a mi chiquillo (el pequeño aún es lactante) y a la madre loca...

Estos son algunos recursos que me funcionan:

-Dátiles.
En casa es habitual que tengamos dátiles de la variedad medjoul, que son los más blanditos y jugosos. Con uno o dos dátiles el niño va sobrado de azúcar y se pueden transportar fácilmente en un envase pequeño, si te los quieres llevar por ahí. Eso sí, los dedos se quedan pegajosos. Las pasas también funcionan y son menos pegajosas.

-Fruta en brocheta.
Esto es más chungo para transportar que los dátiles, pero muy efectivo para que coman fruta. Nosotros lo probamos en una época en la que Teo no quería probarla, y la idea la copiamos de una de las actividades de la guardería a la que iba el año pasado.

Es tan sencillo como cortar la fruta en tamaño de bocado, ponerla en un cuenco y darles un palo de brocheta para que la vayan pinchando ellos y comiendo. Sí, se pueden pinchar un ojo. Sí, te lo pueden pinchar a ti. No, no me ha pasado, y si ocurre, el menor de tus problemas será que tu hijo no coma fruta; pero hey, hay que intentarlo y confiar en los niños (y tener reflejos para esquivar brochetas).Yo utilicé unas de madera, de las que se usan en fondue (nunca usé la fondue, así que hice un 2x1 y les di salida).

-Hummus con zanahorias
Es sorprendente lo que les puede gustar a los niños. Teo come muy bien el hummus, y las zanahorias crudas. Es una buena manera de que coma garbanzos, que de otra forma no prueba. Yo no soy de las que toman hummus para merendar, pero me sirve para una cena improvisada o de picoteo. Como no soy una purista, uso garbanzos ya cocidos y envasados, así es más rápido.

-Mantequilla de frutos secos
Esta crema es una especie de sustituto de la nocilla pero sin leche, cacao ni azúcar (vamos, que no es nocilla). Yo la he hecho en casa de almendras y de anacardos (con la thermomix es muy fácil de hacer), la guardo en un tarro de cristal en la nevera y dura mucho. Se puede tomar untada en pan o en rodajas de fruta que sea consistente, como la manzana. Aunque aconsejan no dar a los niños frutos secos hasta los tres años, por el riesgo de alergia -lo digo por si acaso- yo sí se la he dado antes y no ha pasado nada, salvo que le ha gustado. En casa de mi madre le han dado a probar nocilla (la de verdad) y mira, no la ha querido: minipunto para mí :)

no es que tenga chocolate, es que la hice con almendras tostadas


-Frutas deshidratadas
Yo he comprado alguna vez una bolsa de fruta deshidratada como mango; está bien porque sacia y es mejor que un zumo porque los niños mastican. También se puede hacer en casa en el horno o en una deshidratadora, aunque no conozco a nadie que tenga un aparato de estos en casa, se utiliza mucho en la repostería de tipo vegana.



Pues estas son mis ideas, pero como Groucho Marx y sus principios, puedo cambiarlas por otras. ¿Alguna sugerencia?

¡Buen día!

(*) pero sí tengo galletas, eso lo reconozco. Entre las meriendas también se incluye  el vaso de leche+galletas, que nosotros -los padres- también practicamos con cierta asiduidad. En este sentido, no puedo negarle algo que yo esté comiendo delante de él.

viernes, 16 de septiembre de 2016

Vuelvo en 2 días

Como en los comercios en los que se echa la persiana y se deja un cartel de "vuelvo el 5 minutos", he tenido que cerrar un momento el blog y faltar a mi propósito de publicar una entrada en días alternos.

Está feo echar la culpa a los niños pero es que algunas veces que la bimaternidad no me deja tiempo ni para rascarme, literalmente...

Los turnos de llorar se solapan, la casa está patas arriba (tenemos toda la ropa de invierno y verano fuera), el cole (mejor dicho, etiquetar ropa y demás), el cumple de Teo (una celebración muy sencilla que da más trabajo del que esperábamos) el dolor de espalda...  Esta semana se ha juntado todo y aunque tenía un post muy chulo preparado, no me ha dado tiempo a hacer fotos ni a terminarlo.

Esperó volver pasado mañana, porque eso significa que el golpe de estado de mis niños ha fracasado y el Chino y yo hemos retomado el control :)

Buen día


miércoles, 14 de septiembre de 2016

Diástasis y segundo embarazo (segunda parte)

Escribí una entrada (podéis leerla aquí) sobre mi segundo embarazo y la diástasis, y ahora, tres meses y medio después, voy a relatar la segunda parte: la visita a la fisio que me hizo la revisión y cómo estoy.

Antes de nada, una advertencia: estos post son muy sinceros y muy crudos porque lo que busco es hablar abiertamente de problemas muy comunes tras el embarazo de los que callamos muchas veces por vergüenza (no es un tema glamuroso, precisamente), pero si los publico es porque creo que pueden ayudar a alguien. De hecho, y desde aquí pido disculpas, en el post anterior se quedaron sin contestar comentarios que me preguntaban por el tema, y es que los vi tarde (llevaba mucho tiempo sin retomar el blog); creo que esas dudas quedarán resueltas ahora.

Empezaré diciendo cómo estoy, al menos en el aspecto físico, que es lo primero que veo: tengo la tripa muy fofa, sin fuerza y lo noto mucho. Además del antiestético aspecto, tiene dolorosas consecuencias: como los músculos abdominales no me sujetan bien, me duele la espalda y las digestiones son malas (tengo la tripa hinchada, por ejemplo). Respecto al suelo pélvico, no he tenido ninguna pérdida de orina (menos mal), pero si llevo a Juan en la mochila de porteo, noto que el peso arrastra (es como una pesadez vaginal).

En el parto me tuvieron que hacer la episiotomía otra vez, y me cortaron por el mismo sitio, aunque la raja fue más corta y me dieron menos puntos. En la revisión de la matrona, tras el puerperio, me dijo que me faltaba tono muscular y que tendría que hacer ejercicios hipopresivos, pero como di a luz a finales de mayo me ha pillado todo el verano (me he ido de vacaciones, se han ido de vacaciones los fisios...) y no fue hasta finales de agosto cuando me he puesto con ello: he ido a cuatro clases en un grupo de mamifit, que mezcla hiporesivos con gimnasia para madres recientes.

 Y por fin, la semana pasada, fui a ver a la fisio. En la revisión me vieron con un ecógrafo los músculos de la tripa, y me hicieron una revisión del suelo pélvico, haciendo pruebas con distintos ejercicios.

Y esto es lo que la fisioterapeuta de baby be me dijo tras la consulta: Que los hipopresivos no me hacían ningún efecto, ni bueno ni malo, así que no era un ejercicio efectivo para mí. Que tengo una diástasis de 2.1cm (de media, en algunos sitios llega a 3 y en otros se queda en 1); que tengo un prolapso de grado 1 (es decir, muy bajo) y que por ahora el único ejercicio que puedo hacer es el que ella me mandó y natación para la espalda. En resumen, nada grave, pero es importante tratarlo para que no vaya a más, sobre todo el tema de la diástasis, porque puedes tener una hernia si no lo tratas y te pones a hacer ejercicios normales.

Por si os interesa, en algunos hospitales hay unidades de suelo pélvico que tratan problemas tras el parto; Sé que en La Paz la tienen pero yo no estoy tan mal como para que me hicieran el volante, así que fui a una fisioterapeuta, en concreto, llamé a baby be porque son especialistas en embarazos y post partos, pero cada vez hay más fisios que hacen un control tras el embarazo.

Y en un par de meses, cuando vuelva a la revisión, contaré si han surtido efecto los ejercicios y ya puedo volver a hacer "vida normal".

Y si tenéis alguna pregunta sobre este tema, mejor enviadme un correo electrónico, así no se me quedará ningún comentario sin contestar :)

¡Buen día!
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